Según la cadena qatarí Al-Araby TV, la última ronda de conversaciones entre el primer ministro de Catar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, representantes de facciones palestinas y el jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, fue calificada como “positiva”.
Catar presentó en El Cairo una propuesta actualizada de alto el fuego, elaborada junto a Egipto.
Mientras que varias facciones palestinas ya habrían dado su visto bueno, la delegación de Hamás solicitó tiempo adicional para evaluar los términos.
La doble vía —presión militar e intentos de mediación— refleja el clima actual en el conflicto. Por un lado, Trump enfatiza que sin una derrota contundente de Hamás no habrá avances en la liberación de rehenes. Por el otro, los mediadores regionales insisten en que un acuerdo negociado podría abrir la puerta a una tregua y al alivio humanitario en Gaza.
Con las familias de los rehenes pendientes de cada anuncio, el pulso entre retórica de fuerza y diplomacia se intensifica, dejando en el aire la pregunta de si la liberación será fruto de la negociación o de la confrontación.