El grupo terrorista Hamas irrumpió en el centro de distribución de alimentos Abu Rashid, en Jabalia, operado por el Programa Mundial de Alimentos (WFP), donde agredió a trabajadores humanitarios y obstaculizó la entrega de ayuda destinada a la población civil de la Franja de Gaza.
El incidente fue denunciado por el coordinador especial adjunto de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio, Dr. Ramiz Alakbarov, quien condenó el ataque, aunque evitó mencionar directamente a Hamas y se refirió a sus responsables únicamente como las "autoridades de facto" de Gaza.
Según Naciones Unidas, hombres armados ingresaron al depósito y atacaron a dos conductores que transportaban suministros humanitarios. Alakbarov afirmó que el hecho forma parte de un "peligroso patrón de intimidación, violencia y obstrucción" contra las operaciones de asistencia, que incluye intentos de contrabando y ataques a personal humanitario.
La ayuda humanitaria que entra en Gaza
En su declaración, el funcionario e instó a todas las partes a respetar el derecho internacional humanitario y garantizar que las organizaciones puedan trabajar sin intimidaciones.
Israel, por su parte, responsabilizó directamente a Hamas por el incidente. La Coordinación de Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT) sostuvo que el ataque constituye una nueva evidencia de que la organización terrorista utiliza la ayuda humanitaria para sus propios intereses.
"Los hechos son claros: la ayuda humanitaria está entrando en la Franja de Gaza. Hamas es quien socava los mecanismos de distribución, se apodera de la ayuda y evita que llegue a la población civil", afirmó COGAT en un comunicado.
El episodio se suma a las reiteradas denuncias israelíes de que Hamas interfiere sistemáticamente en la distribución de la asistencia internacional, apropiándose de suministros y obstaculizando el trabajo de las organizaciones humanitarias, mientras la población gazatí continúa enfrentando una grave crisis humanitaria.