Como parte de las pruebas, el ejército difundió documentos que incluirían nóminas de sueldo, listas de cursos de entrenamiento terrorista, directorios telefónicos y registros de personal que vincularían a Al-Sharif con Hamás.
Minutos antes de ser alcanzado, Al-Sharif publicó en X/Twitter que “los bombardeos habían continuado durante las últimas dos horas” y dejó programado un mensaje póstumo en el que decía: “Nunca dudé en transmitir la verdad tal como es, sin distorsión ni tergiversación, esperando que Dios sea testigo de quienes guardaron silencio”.
Al Jazeera y organizaciones de prensa, siguiendo el manual de propaganda de Hamas, condenaron el ataque.
El IDF no reveló detalles exactos sobre el lugar del ataque, pero sostuvo que la evidencia presentada demuestra “la integración de un miembro terrorista de Hamás en la red qatarí Al Jazeera”.