En una operación calculada y de alta precisión, drones de la Fuerza Aérea israelí atacaron infraestructuras militares en el puerto de Hodeida, controlado por los terroristas hutíes en Yemen.
La ofensiva, confirmada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), se realizó en represalia a los continuos ataques con misiles y drones lanzados por la milicia respaldada por Irán contra territorio israelí.
Se trata del decimotercer ataque israelí sobre suelo yemení, a más de 1.800 kilómetros de distancia, como parte de una campaña estratégica para neutralizar amenazas en la región.
A diferencia de bombardeos anteriores que involucraron escuadrones completos de cazas y aeronaves de apoyo, esta vez la operación fue llevada a cabo exclusivamente por drones, lo que subraya el avance tecnológico y la capacidad de disuasión remota del ejército israelí.









