Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que un ataúd con lo que parecen ser los restos de un rehén israelí fue trasladado fuera de la Franja de Gaza por tropas israelíes.
El cuerpo está siendo escoltado por la Policía hacia el Instituto Forense Abu Kabir, en Tel Aviv, donde se llevará a cabo el proceso de identificación, que podría demorar hasta dos días.
Hamás no proporcionó la identidad de la persona cuyos restos fueron entregados, lo que ha generado cautela entre las autoridades israelíes.
En los últimos meses, el grupo terrorista ha intentado manipular la opinión pública mediante la entrega de restos humanos cuya autenticidad no siempre ha sido confirmada, como parte de su guerra psicológica contra Israel.
Las FDI enfatizaron que sólo tras la verificación científica en Abu Kabir se podrá confirmar si efectivamente se trata de un rehén israelí. De confirmarse, quedarían aún los restos de siete rehenes en manos de Hamás dentro de la Franja de Gaza, un recordatorio doloroso de las atrocidades del 7 de octubre y del continuo sufrimiento de las familias que siguen esperando respuestas.
Fuentes del gobierno israelí destacaron que, más allá del impacto humanitario, estos gestos selectivos de Hamás no representan buena fe, sino intentos de ganar tiempo y legitimidad internacional. “No se trata de actos humanitarios, sino de una manipulación cruel”, señaló un vocero del Ministerio de Defensa.
Mientras tanto, las FDI continúan con sus operaciones dirigidas a desmantelar las capacidades militares de Hamás y a lograr la liberación de todos los secuestrados.
Israel mantiene su compromiso de traer a casa a cada rehén con dignidad y respeto, reafirmando que la lucha contra el terrorismo no cesará hasta que esa misión se cumpla por completo.