Un informe preliminar del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha identificado la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán como un posible factor que influyó en el intento de asesinato contra el presidente Donald Trump y altos funcionarios de su administración, ocurrido el mes pasado en Washington.
El documento, fechado el 27 de abril y elaborado por la Oficina de Inteligencia y Análisis del DHS, señala que el sospechoso, Cole Allen, presentaba “múltiples agravios sociales y políticos”. Según la evaluación, el conflicto con Irán “puede haber contribuido” a su decisión de llevar a cabo el ataque, basándose en publicaciones en redes sociales donde criticaba las acciones estadounidenses en la guerra.
El atentado frustrado tuvo lugar el 25 de abril durante la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, un evento emblemático del calendario político estadounidense. Aunque las conclusiones del informe son preliminares, constituyen hasta ahora la indicación más clara de que la escalada militar en Medio Oriente —que ha dejado miles de muertos y generado inestabilidad global— pudo haber actuado como catalizador.









