El líder de la Autoridad Palestina habló vía Zoom porque Estados Unidos le negó la visa
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El discurso del presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Abbas, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a despertar críticas en Israel, que lo acusa de mantener un doble discurso: palabras suaves hacia Occidente y mensajes de confrontación hacia su propio pueblo.
El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, reaccionó con dureza en un mensaje publicado en X/Twitter. “Mahmoud Abbas, en su discurso por Zoom ante la Asamblea, dice que está dispuesto a retomar el control de la Franja de Gaza, que perdió tan fácilmente a manos de Hamás en 2007. ¡Qué generoso de su parte!”, ironizó el canciller.
Y agregó: “Sigue alentando el terrorismo pagando salarios a los terroristas y a sus familias. A Occidente le ofrece palabras bonitas, pero su pueblo debería sacar conclusiones del símbolo de la llave que lleva en su solapa. Israel no volverá a dejarse engañar”.
Israel's Foreign Minister, Gideon Sa'ar
La “llave” a la que se refirió Sa’ar es un emblema que el propio Abbas lució durante su intervención: para Israel, se trata de un símbolo inequívoco de la agenda original de la OLP, que plantea un “retorno” masivo de refugiados palestinos y, en la práctica, la desaparición del Estado judío.
“El ‘plan de la llave’ es dos Estados para un solo pueblo palestino y la destrucción de Israel. Eso no ocurrirá”, afirmó en un comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.
Abbas intentó matizar su posición con un mensaje dirigido a la comunidad internacional: condenó —aunque con notable retraso— la masacre del 7 de octubre perpetrada por Hamás, en la que fueron asesinados 1.200 israelíes, en su mayoría civiles, y 251 personas fueron tomadas como rehenes.
“Rechazamos lo que Hamás llevó a cabo el 7 de octubre. Esos actos no representan al pueblo palestino ni su justa causa”, declaró. Cabe recordar que su primera condena formal llegó recién en junio, más de un año y medio después del ataque.
En su discurso, Abbas insistió en que la Autoridad Palestina estaría lista para asumir “la plena responsabilidad de gobernanza y seguridad” en Gaza, garantizando que Hamás “no tendrá ningún rol”.
Sin embargo, Israel rechaza de plano esa posibilidad, argumentando que la AP carece de legitimidad y credibilidad tras años de corrupción, incitación y apoyo indirecto al terrorismo.
Estados Unidos y varios países árabes coinciden en que Ramallah necesita profundas reformas antes de cualquier eventual administración en Gaza, y promueven la creación de un organismo transitorio con tecnócratas independientes.
Desde Jerusalén, el mensaje fue claro: Israel no se dejará seducir por discursos que condenan a medias el terrorismo mientras, al mismo tiempo, se glorifica la narrativa de “retorno” que niega la existencia del Estado judío.