En el marco de su continua defensa frente a las agresiones de Hezbolá, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que, en el lapso de una hora, abatieron a dos miembros del grupo terrorista libanés, uno de ellos perteneciente a la fuerza de élite Radwan.
El principal objetivo fue Muhammad Ali Hadid, integrante destacado de la Fuerza Radwan, unidad de operaciones especiales considerada la más peligrosa y mejor entrenada de Hezbolá.
Según las FDI, Hadid “promovió numerosos ataques terroristas contra el Estado de Israel y en fechas recientes había intensificado sus esfuerzos para reconstruir infraestructura terrorista” en la frontera norte. El operativo que acabó con su vida fue llevado a cabo mediante un ataque aéreo de precisión.
Minutos antes, otro miembro de Hezbolá fue eliminado en la localidad libanesa de Ayta ash Shab, situada justo al norte de la frontera israelí.
El individuo fue identificado mientras intentaba recolectar información de inteligencia sobre posiciones israelíes, lo que llevó a las FDI a neutralizar la amenaza de inmediato.
El ejército israelí subrayó que las acciones de los terroristas constituyen “una clara violación de los entendimientos entre Israel y el Líbano”, acuerdos destinados a evitar una escalada en la frontera.
“Las FDI continuarán actuando con determinación para eliminar cualquier amenaza al Estado de Israel”, añadió el comunicado militar.
Los ataques de este lunes se suman a una serie de operaciones recientes en el sur del Líbano, donde las FDI lograron también neutralizar al oficial de logística de la Fuerza Radwan y a tres de sus compañeros, todos ellos alcanzados dentro de un vehículo, según reportes libaneses.
Con estas acciones, Israel reafirma su compromiso de impedir que Hezbolá —organización respaldada por Irán y responsable de decenas de agresiones desde territorio libanés— logre restablecer sus capacidades ofensivas cerca de la frontera.
El mensaje de Jerusalén es claro: cualquier intento de reconstruir infraestructura terrorista será respondido con firmeza para garantizar la seguridad de los ciudadanos israelíes.