En el marco de su continua defensa frente a las agresiones de Hezbolá, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que, en el lapso de una hora, abatieron a dos miembros del grupo terrorista libanés, uno de ellos perteneciente a la fuerza de élite Radwan.
El principal objetivo fue Muhammad Ali Hadid, integrante destacado de la Fuerza Radwan, unidad de operaciones especiales considerada la más peligrosa y mejor entrenada de Hezbolá.
Según las FDI, Hadid “promovió numerosos ataques terroristas contra el Estado de Israel y en fechas recientes había intensificado sus esfuerzos para reconstruir infraestructura terrorista” en la frontera norte. El operativo que acabó con su vida fue llevado a cabo mediante un ataque aéreo de precisión.
Minutos antes, otro miembro de Hezbolá fue eliminado en la localidad libanesa de Ayta ash Shab, situada justo al norte de la frontera israelí.
El individuo fue identificado mientras intentaba recolectar información de inteligencia sobre posiciones israelíes, lo que llevó a las FDI a neutralizar la amenaza de inmediato.








