La medida se produce apenas tres meses después de que el Ayuntamiento de Barcelona aprobara la suspensión de sus lazos institucionales con Israel y congelara el acuerdo de hermandad con Tel Aviv, en protesta por la guerra en Gaza. Esta medida fue celebrada por los terroristas de Hamas.
Aunque el gobierno israelí no emitió un comunicado oficial explicando la decisión, fuentes políticas señalaron que la exclusión responde a la política de no permitir el ingreso de autoridades extranjeras que promuevan medidas consideradas discriminatorias o boicots contra el Estado hebreo.
La cancelación de la visita se suma a la creciente tensión diplomática entre Israel y ciertos sectores políticos europeos, donde gobiernos locales y movimientos sociales han intensificado sus críticas a la ofensiva israelí en la Franja de Gaza.
En Israel, la decisión fue recibida como una señal de firmeza frente a las iniciativas de boicot, mientras que en España podría reavivar el debate interno sobre la postura de la ciudad condal respecto al conflicto en Medio Oriente.