Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ampliaron sus operaciones en Gaza, con la presencia de tanques en los barrios de Sheikh Radwan y Tel al-Hawa, puntos estratégicos que sirven de acceso al centro de la ciudad.
Según informaron residentes, también se produjo un corte generalizado de internet y telefonía en la Franja, lo que refuerza la señal de que la ofensiva terrestre contra las infraestructuras de Hamás se intensifica.
En un comunicado, el ejército israelí señaló que sus tropas continúan desmantelando posiciones terroristas y eliminando combatientes de Hamás en Gaza City, al tiempo que mantienen operaciones en Khan Younis y Rafah, en el sur del enclave.
El objetivo declarado de Israel sigue siendo claro: destruir las bases operativas del grupo terrorista y liberar a los rehenes que aún permanecen cautivos tras la masacre del 7 de octubre.
El puente de mando de Hamás en Gaza City ha sido durante años el epicentro de su poder militar, con túneles, arsenales y centros de comunicación subterráneos. Su control es considerado por Israel una condición indispensable para debilitar la capacidad del grupo y reducir las amenazas contra la población israelí.
Aunque cientos de miles de civiles palestinos han huido hacia el sur desde el anuncio de la ofensiva el pasado 10 de agosto, muchos otros permanecen en viviendas dañadas o campamentos improvisados.
Israel ha distribuido volantes y emitido comunicados instando a la población a trasladarse a zonas humanitarias designadas en el sur, donde organizaciones internacionales gestionan la asistencia. Sin embargo, los desplazamientos siguen siendo complicados en medio de los combates y la infraestructura destruida.
La estrategia de Israel se centra en asfixiar los últimos bastiones de Hamás, que utiliza a la población civil como escudo humano, al ocultar armas y túneles en áreas residenciales densamente pobladas. Este método, condenado internacionalmente, es uno de los principales obstáculos para minimizar las bajas civiles en el conflicto.
Pese a las críticas externas, Israel insiste en que sus operaciones son necesarias para restaurar la seguridad y evitar que Hamás vuelva a atacar.
La presencia de tanques en los accesos clave de Gaza City indica que la fase decisiva de la ofensiva está en curso, con la meta de desarticular la capacidad militar de la organización y asegurar la liberación de los rehenes aún en manos del terrorismo.