En una conferencia de prensa, el primer ministro Benjamín Netanyahu delineó una de las principales lecciones que, según él, Israel debe extraer del ataque terrorista del 7 de octubre: la necesidad de consolidar una industria de armas independiente, capaz de resistir cualquier intento de embargo o presión internacional.
Netanyahu aclaró que sus declaraciones del lunes, en las que mencionó la implementación de una economía con rasgos autárquicos, fueron malinterpretadas por algunos medios.
“Los mercados entendieron lo que quise decir”, afirmó, destacando que el shekel se mantiene fuerte y que la bolsa israelí ha mostrado un rendimiento superior incluso al índice S&P estadounidense durante el último año.

El primer ministro sostuvo que, a pesar de las campañas de boicot y la presión política en el terreno de la defensa, Israel ha logrado un notable aumento en sus exportaciones militares desde el inicio de la guerra.








