Israel espera que en la madrugada de mañana se concrete la entrega tan esperada de los 20 secuestrados con vida
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Israel se prepara para uno de los momentos más esperados desde el 7 de octubre de 2023: la liberación de los 20 rehenes que permanecen con vida en la Franja de Gaza.
Según confirmó el Coordinador para Rehenes y Personas Desaparecidas, Gal Hirsch, el operativo podría comenzar a primera hora del lunes, entre las 6 y las 7 de la mañana, aunque no se descarta que Hamas adelante el proceso y lo inicie durante la noche del domingo.
“Israel está preparado para todos los escenarios”, aseguró Hirsch en una conferencia con periodistas israelíes.
“Nos coordinamos con todas las partes involucradas, incluyendo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que liderará la transferencia en el terreno.”
Relatives of kidnapped individuals waiting for their release
Un operativo meticuloso y humanitario
Las Fuerzas de Defensa de Israel concluyeron el viernes todos los preparativos para recibir a los rehenes, que llegarán al país en un convoy de ocho a diez vehículos de la Cruz Roja, uno de ellos ambulancia.
Cada paso del operativo ha sido diseñado para garantizar la seguridad, la dignidad y el bienestar físico y emocional de los liberados.
Al cruzar la frontera, los rehenes serán recibidos por equipos de psicólogos especializados que ya participaron en las liberaciones anteriores.
Luego, serán trasladados al campo de Re’im, donde se producirá el esperado reencuentro con sus familias, en un entorno cuidadosamente preparado para preservar la privacidad y la contención emocional.
En paralelo, se realizarán exámenes médicos en instalaciones especialmente acondicionadas en el mismo complejo, que fue ampliado para albergar a grupos más numerosos que en rondas anteriores de liberaciones.
Posteriormente, los rehenes serán distribuidos entre distintos hospitales del país: diez al Centro Médico Sheba, cinco al Rabin-Beilinson y otros cinco al Centro Médico Sourasky-Ichilov.
“El objetivo es crear un cordón sanitario y emocional totalmente hermético para protegerlos y brindarles todo lo que necesiten”, explicó una fuente israelí.
En los días previos, el primer ministro Benjamín Netanyahu visitó personalmente los hospitales para supervisar los preparativos y dar instrucciones al personal médico.
Israeli PM, Benjamin Netanyahu, alongside relatives of abductees
El regreso de los caídos
Paralelamente, Israel se prepara para un momento de profundo dolor: la repatriación de los restos de los rehenes asesinados en cautiverio.
Una vez completado el traslado de los sobrevivientes, los vehículos de la Cruz Roja volverán a ingresar a Gaza para recuperar los cuerpos de al menos 28 israelíes.
“Serán traídos con honor, envueltos en la bandera de Israel, y se recitarán las plegarias correspondientes antes de su traslado al Instituto Forense Abu Kabir para su identificación”, detalló Hirsch.
Algunas familias ya han sido notificadas de que la repatriación de sus seres queridos podría demorarse, aunque Israel insiste en que todos recibirán sepultura en su tierra.
Responsabilidad y exigencia
Israel también mantiene contacto con las familias de trabajadores extranjeros secuestrados por Hamas el 7 de octubre. Pese a que el grupo terrorista no ha proporcionado una lista clara de los cautivos, el gobierno israelí continúa exigiendo información y cooperación total en la búsqueda de los desaparecidos.
Hirsch confirmó que un equipo conjunto integrado por Israel, Estados Unidos, Catar y Egipto comenzará próximamente las labores de localización de restos humanos dentro de Gaza.
“Permitiremos la entrada de expertos y maquinaria cuando sea necesario. La prioridad es recuperar a todos nuestros ciudadanos, vivos o muertos”, aseguró.
El ministro de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, transmitió a los mediadores que Israel “exige un esfuerzo del 100% por parte de Hamas” en esta fase humanitaria del acuerdo.
Los familiares de los rehenes —y con ellos toda la sociedad israelí— esperan que el amanecer del lunes marque no solo el retorno de quienes sobrevivieron, sino también un paso más hacia el cierre de una herida abierta hace más de dos años.
Como subrayó Hirsch: “Israel no descansará hasta que el último de nuestros ciudadanos, vivo o muerto, regrese a casa.”