El ejército israelí denunció que terroristas palestinos abrieron fuego con lanzagranadas y francotiradores contra soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que operaban en la zona de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, en un claro incumplimiento del acuerdo de alto el fuego alcanzado con Hamas.
Según un comunicado militar, las tropas israelíes se encontraban al este de la Línea Amarilla, un sector que permanece bajo control israelí conforme a los términos del acuerdo, y estaban realizando operaciones limitadas destinadas a desmantelar infraestructura terrorista “de acuerdo con lo estipulado en el pacto”.
Inmediatamente después del ataque, las FDI respondieron con bombardeos aéreos y fuego de artillería dirigidos a eliminar las amenazas.
Los ataques alcanzaron varios túneles y edificaciones utilizadas por células armadas que habían sido identificadas en la zona.
“El ataque constituye una violación flagrante del alto el fuego; las FDI responderán con firmeza ante cualquier intento de poner en riesgo a nuestras fuerzas o a los civiles israelíes”, advirtió el ejército en su comunicado.
Medios palestinos informaron posteriormente que las fuerzas israelíes también efectuaron ataques en Deir al-Balah, en el centro de la Franja, aunque por el momento no se han publicado más detalles oficiales sobre la operación.
El ataque de hoy refuerza las advertencias israelíes de los últimos días sobre la fragilidad del alto el fuego y la necesidad de que Hamas cumpla estrictamente con los compromisos adquiridos.
Las FDI han reiterado que continuarán actuando en defensa de la seguridad nacional y contra cualquier amenaza proveniente de grupos terroristas, incluso dentro del marco del acuerdo vigente.
Mientras tanto, fuentes del gobierno israelí recordaron que el respeto a los términos del alto el fuego depende de la voluntad de Hamas de detener toda acción armada, y que Israel mantiene el derecho y la obligación de proteger a su población y a sus soldados frente a ataques terroristas.