Seguinos en redes

Brasil

Discurso de odio: O Globo produce una película que escenifica el asesinato de Bolsonaro en plena campaña

Publicado

en

Las imagenes pertenecen a una película del cineasta comunista Ruy Guerra, producida por Canal Brasil (Grupo Globo), que saldrá el año que viene.

Las imágenes de un video que escenifica la muerte de Jair Bolsonaro en una motocicleta comenzaron a circular en Internet este sábado por la mañana. Las escenas, grabadas en un estudio, muestran a un actor muy parecido al presidente, liderando una caravana de motos, como acostumbra hacer Bolsonaro, y luego aparece muerto en el suelo, con una herida mortal en el cuello y una esvástica dibujada en su camiseta.

En pocas horas, la derecha brasileña y algunas figuras políticas expresaron su indignación con el video y comentaron que promueve un ataque real contra el jefe de Estado en plena campaña electoral.

Luego de que el contenido se viralizara, el ministro de Justicia Anderson Torres, determinó que el caso sea remitido para investigación a la PF (Policía Federal) y pidió una “investigación completa de los hechos”.

¿Cuántas horas dará Alexandre de Moraes a los productores para hablar sobre este discurso del odio? ¿O será que [hacerlo con Bolsonaro] se puede? ¿Será que se puede instigar a otros? Hay un método…”, escribió Eduardo Bolsonaro en referencia al juez izquierdista de la Corte Suprema que se dedica a perseguir a periodistas, políticos y activistas de derecha por “discursos de odio” pero que hace la vista gorda en situaciones como esta.

La diputada Carla Zambelli también se expresó: “Se hizo un video escenificando la muerte del presidente @jairbolsonaro en un ‘accidente’ de moto. Pido más oraciones. Esta es una guerra del bien contra el mal”.

Como no podía ser de otra manera, rápidamente se supo que la película estaba siendo producida por Rede Globo, la empresa de medios más grande de Brasil que responde a Lula. 

Sin embargo, la emisora trató de desvincularse del caso argumentando que las imágenes eran de la película “A Fúria”, dirigida por el comunista Ruy Guerra, de la cual el Canal Brasil (parte del grupo Globo) tiene “solo” el 3,61% de la participación en la producción.

Por su parte, la producción de la película también trató de silenciar el caso y dijo que la difusión de la imagen es ilegal y que fue sacada “fuera del contexto en el que se contará la historia”. El equipo también dijo que el largometraje se estrenará en 2023 y que “por lo tanto, no hay relación con el proceso electoral y mucho menos con la falsificación de noticias falsas”.

“Globo niega que pertenezcan a sus producciones -ya sea para canal abierto, sus propios canales cerrados o Globoplay- videos y fotos que circulan en las redes sociales registrando una obra de ficción que muestra un atentado contra el Presidente de la República. Globo no tiene series, telenovelas o programas con este contenido. Según le informaron, la grabación sería una película del cineasta Ruy Guerra llamada ‘A Fúria’, que pretende cerrar la trilogía iniciada con ‘Os Fuzis’, de 1964, y ‘A Queda’, de 1976“, lee el comunicado divulgado.

“Canal Brasil (Grupo Globo) tiene una participación de sólo el 3,61% en los derechos de propiedad de esta película, pero nunca ha sido informado de estas escenas y, como es costumbre en los casos de cineastas consagrados, no supervisa la producción. Aunque tiene participación accionaria en Canal Brasil, Globo no interfiere en la gestión y contenido del canal”, continuaron.

Los videos y fotos publicados revelan el peligro que sigue corriendo Bolsonaro y eso genera preocupación por parte de quienes temen un posible nuevo ataque contra el presidente. Cabe recordar que en 2018, en plena campaña presidencial, un terrorista del PSOL intentó asesinarlo con un cuchillazo al pecho al entonces candidato, quien sobrevivió de milagro.

Actualmente, la Corte Suprema investiga crímenes de “discurso de odio” que incluye hasta memes de Lula como preso o videos virales de Bolsonaro pateando un muñeco de Lula. El juez Moraes asegura que el objetivo de su causa es encontrar a las personas responsables de divulgar estos mensajes y llevarlos a la cárcel.

Es claro su sesgo contra la derecha entonces, ya que no ha iniciado ningún proceso legal contra el cineasta Ruy Guerra, quien ha admitido ser responsable de filmar las escenas de Bolsonaro siendo asesinado.

Brasil

Deflación en Brasil: El día que Bolsonaro firmó la Ley de Autonomía del Banco Central y eliminó la inflación

Publicado

en

Después de 30 años de incesantes debates en el Congreso, el presidente Bolsonaro finalmente firmó la independencia del Banco Central para liberarlo de las injerencias políticas. Lo dotó de autonomía y le permitió que combata la inflación.

En febrero de 2021 el Congreso brasileño aprobó la iniciativa de Jair Bolsonaro y Paulo Guedes para garantizar la completa independencia del Banco Central. La ley fue finalmente promulgada en marzo, y supuso el primer avance hacia la más estricta disciplina monetaria después de 30 años de constantes debates parlamentarios sin rumbo.

La ley dispuesta por Bolsonaro establece que el presidente del Banco Central, así como los 8 directores que pautan la política monetaria del país, tienen un mandato de 4 años y prorrogables por una sola vez, sin que el jefe de Estado de turno pueda tomar partido en esa decisión.

Los mandatos fijados por la normativa no se ajustan a los mandatos políticos, también de 4 años, que mantiene cada Presidente. De esta manera se garantiza que cada jefe de Estado deba convivir con un liderazgo del Banco Central heredado de su predecesor, y por lo tanto este condicionante deberá ser tenido en cuenta a la hora de desarrollar la política fiscal. Se prohíbe explícitamente el despido de un Presidente del Banco Central sin causa.

Cuando el jefe de Estado de turno finalmente dispone del nombramiento de un presidente del Banco Central una vez pasado su mandato y decidiendo no prorrogarlo, dicho nombramiento debe contar con el aval del Senado para poder implementarse.

Pero aun pudiendo nombrar a un Presidente para la autoridad monetaria, las metas de inflación o las pautas principales de la política monetaria no se formulan por una decisión unilateral, sino que se determinan en el Consejo Monetario de la institución.

Antes de la reforma de Bolsonaro, la propia Constitución de Brasil de 1988 reconocía una tenue independencia del Banco Central, dotándolo del monopolio para emitir dinero y prohibiendo la financiación directa al Tesoro como ocurrió en la segunda mitad del siglo XX.

Pero las normativas anteriores no garantizaban independencia con respecto al poder político, y por lo tanto el jefe de Estado podía intervenir en la política monetaria forzando a la institución a financiar al Tesoro por canales indirectos no contemplados en el artículo 164 de la Constitución, como por ejemplo la compra de bonos públicos con emisión monetaria u otras maniobras de “flexibilización cuantitativa”.

Con la nueva ley este mecanismo ya no sería posible, al menos no como un mecanismo sincronizado entre el jefe de Estado y el Banco Central en un esquema de “dominancia fiscal”. La normativa permite que la autoridad monetaria disponga de un plan de acción acorde a los objetivos de su carta orgánica, y es la política fiscal la que debe acomodarse a esos propósitos y no al revés.

La reforma cosechó resultados exitosos en materia de inflación, y Brasil se convirtió en el país que más rápidamente respondió ante los desequilibrios generados por la pandemia con un fuerte ajuste de la tasa de política monetaria SELIC en tiempo récord.

Con independencia de la política monetaria resulta más factible que los déficits del Tesoro sean percibidos como no inflacionarios, y por lo tanto se espera que puedan ser financiados con recursos genuinos y no con falsificación monetaria. 

Seguir Leyendo

Brasil

Bolsonaro lidera la carrera por la Presidencia en encuesta realizada por el imparcial Instituto Brasmarket

Publicado

en

Las encuestadoras imparciales comienzan a admitir que Bolsonaro tiene una alta intención de voto a medida que se acercan las elecciones.

Publicada el viernes pasado, la encuesta del imparcial Instituto Brasmarket señala que el presidente Jair Bolsonaro (PL) es el favorito en la carrera presidencial con el 39,9% de las intenciones de voto, contradiciendo los resultados de las encuestas de las empresas alineadas con la izquierda, como las del Instituto Datafolha.

En ese escenario, el expresidente que estuvo preso Lula da Silva (PT) aparece en segundo lugar, con el 33,1%, seguido por el centroizquierdista Ciro Gomes (PDT) con el 6,3%, y la centrista Simone Tebet (MDB) con el 1,7%. 

Los demás candidatos quedaron por debajo del 1%, como el empresario Pablo Marçal (Pros) con el 0,7%, el centroderechista José Maria Eymael (DC) con el 0,5%, el liberal Luiz Felipe d’Avila (NOVO) con el 0,2%, el izquierdista Leonardo Péricles (UP) con el 0,2%, la socialista Vera Lúcia (PSTU) también con el 0,2% y  la comunista Sofía Manzano (PCB) con el 0,1%. Blancos y nulos suman un 6,8%, y un 10% todavía no sabe a quién votar o no respondió.

La encuesta es la primera que posiciona a Bolsonaro cómodo en la delantera en la primera vuelta, y también es la primera que realiza una consultora que hasta el momento parece ser neutral en el plano político brasileño.

Se encuestó a 2.000 personas entre el 30 de julio y el 2 de agosto. El margen de error es del 2,2%. La investigación fue registrada en el Tribunal Superior Electoral (TSE) con el número BR-05691/2022 y avalada por el órgano electoral.

El resultado sorprenderá a quienes miran la televisión brasileña o leen los medios tradicionales, pero no sorprende a quienes siguen las visitas del presidente a ciudades del interior de Brasil, donde atrae masivas multitudes en centros urbanos que en el pasado fueron bastiones de la izquierda, algo muy diferente a las visitas de Lula, que evita salir del hotel para evitar conflictos con la población.

Pensando en una segunda vuelta, es esperable que la gran mayoría de los votos de Ciro Gomes y de Simone Tebet se trasladen a Lula, pero solo si la totalidad de los mismos va para el PT podría imponerse en un ballotage. Por ejemplo, si consigue un 80% de sus votos, no le alcanzaría para vencer a Bolsonaro.

Además están los 10 puntos de indecisos, que no deberían ir masivamente para un candidato como Lula, ya que ha dominado la política brasileña en los últimos 20 años y sus votantes suelen tener su preferencia bien definida.

Ese porcentaje de encuestados que no optaron por ningún candidato probablemente tengan pudor de decir que quieren votar por Bolsonaro, un fenómeno que marcó las encuestas en 2018, que no lo daban ganador al candidato derechista pero había un alto porcentaje de indecisos que terminó cayendo casi en su totalidad por Bolsonaro.

Seguir Leyendo

Brasil

Bolsonaro eliminó la inflación: Los precios minoristas bajaron un 0,7% en el mes de julio

Publicado

en

El IBGE anunció que la inflación interanual cayó casi 2 puntos porcentuales entre junio y julio. La variación del mes fue negativa por primera vez desde 2020, y fue la deflación mensual más importante desde 1980.

El ajuste fiscal y la restricción de la oferta monetaria están concretando resultados en el combate de la inflación en Brasil. El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) confirmó oficialmente que los precios minoristas relevados en el IPC tuvieron una baja del 0,68% en el mes de julio.

Es la primera vez que Brasil registra deflación mensual desde abril y mayo de 2020, pero a diferencia de aquel entonces, esta vez se produce en el marco de una expansión de la actividad económica medida por el IBC-Br (también del IBGE) en contraste con la aguda recesión inducida por la pandemia.  

Además, la deflación mensual de julio de 2022 fue la más importante registrada en toda la serie histórica del IBGE comenzada en 1980. Pero considerando las estadísticas históricas del Banco Central de Brasil, que comienzan en 1939, la deflación mensual resulta incluso la más pronunciada desde junio de 1957.

La baja registrada en julio responde, en mayor medida, a la fuerte reducción de los precios de los combustibles. Entre otras razones, el Gobierno impulsó un cambio de precios relativos mediante una quita de impuestos a la energía, lo cual contribuyó a abaratarla con respecto al resto de los precios. También se observaron rebajas importantes en el gas (-15,48%) y los precios del Etanol (-11,38%).

Pero además de las políticas coyunturales, también se registró deflación en otros sectores de la economía sin exposición a medidas puntuales. El transporte bajó un 4,5% en julio, los precios de las viviendas cayeron un 1,5% y la electricidad bajó un 5,78%.

Otros rubros continuaron registrando inflación, pero moderando sus aumentos. La indumentaria marcó una suba mensual del 0,58% contra junio, la salud subió un 0,49%, y los alimentos y bebidas aumentaron un 1,3%. Este último rubro registró la mayor variación de todas.

La inflación interanual acumulada de 12 meses cerró el mes de julio en el 10,07%, y registró una fuerte desaceleración con respecto al 11,89% medida al término del mes de junio. La inflación interanual retornó al mismo nivel que tenía en diciembre del año pasado, y los mercados esperan que continúe bajando hasta el 7% interanual para fin de año.

Inflación minorista de Brasil entre 2019 y 2022.

Las razones de la caída sostenida de la inflación en Brasil

Las variaciones mensuales del IPC siguen un camino de moderación desde abril de 2022, después del pico de hasta 1,62% registrado en marzo. Las medidas fiscales tomadas por el Gobierno de Jair Bolsonaro y la política monetaria del Banco Central contribuyeron a bajar la inflación.

El déficit fiscal primario del Gobierno federal fue completamente eliminado a partir de enero de 2022, añadiendo en resultado del balance del Banco Central (el déficit cuasi-fiscal). Prácticamente la totalidad de los desequilibrios fiscales del Estado se explican por la factura de intereses (casi 5% del PBI).

Añadiendo el resultado fiscal de los Estados locales y las municipalidades de Brasil, se registra un holgado superávit primario del 1,3% del PBI en el sector público consolidado, el más elevado desde 2014.

La disciplina fiscal tiene por objetivo anclar las expectativas inflacionarias, garantizando que los desequilibrios del Estado no se van a financiar en el futuro con emisión monetaria. Esta señal es suficientemente fuerte como para reactivar la demanda de dinero y bajar la inflación. El programa económico impulsado por Paulo Guedes resulta objetivamente creíble a través del tiempo.

Por otra parte, el Banco Central de Brasil liderado por Roberto Campos Neto actúa de forma completamente independiente, y marcó un fuerte aumento de la tasa de política monetaria SELIC hasta el 13,75% desde el pasado día miércoles. La autoridad monetaria dispone de sus propias metas, y resulta creíble su promesa de no financiar al Tesoro. 

Seguir Leyendo

Tendencias