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Con una fuerte iniciativa privada y rechazando las medidas de la OMS, Guayaquil venció al COVID-19

Guayaquil, la ciudad más golpeada por el coronavirus en el mundo, decidió hacer caso omiso a las órdenes del Gobierno central y de la OMS; mediante una fuerte iniciativa privada y el uso temprano de la hidroxicloroquina, lograron reducir las muertes a cero en pocas semanas.

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Guayaquil, puerto principal del Ecuador y ciudad de 3 millones de habitantes, sufrió uno de los peores embates sanitarios de su historia durante la pandemia del coronavirus, siendo la metrópoli más golpeada de Latinoamérica.

El 6 de abril de 2020 se alcanzó un pico de 460 muertes en 24 horas, con imágenes dantescas que se proyectaron en todos los diarios del mundo: muertos en las calles y fallecidos en sus domicilios sin poder ser retirados durante varios días por Medicina Legal; largas filas de enfermos fuera de los hospitales; desabastecimiento de las farmacias; escasez de féretros; contenedores refrigerados en los exteriores de los hospitales para colocar a los cadáveres; cuerpos sin identificar, familias que no hallaban a sus muertos y un ambiente de preocupación en toda la población. Desde La Derecha Diario también le dimos cobertura a esta tragedia.
El diario The New York Times describía lo siguiente:

“Ecuador ha sido devastado por el coronavirus: queda claro con los cuerpos abandonados en las aceras, desplomados en las sillas de ruedas, puestos en ataúdes de cartón y apilados por centenas en las morgues”.

Hoy, sin embargo, Guayaquil es la ciudad del mundo que más ha bajado la tasa de mortalidad del virus, y si bien todavía no ha reducido los contagios a cero, ya casi no tiene nuevos fallecidos.

ElMilagro de Guayaquil demuestra lo que se puede lograr cuando toda la sociedad se pone un objetivo en común, claro, mientras el sector privado es permitido trabajar y articularse libremente.

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Para analizar cómo hizo este centro urbano para lograr esta hazaña, debemos preguntarnos primero, ¿por qué Guayaquil fue la primera ciudad latinoamericana en ser golpeada?

Según varios analistas y epidemiólogos, hay algunos factores para la debacle sanitaria inicial en Guayaquil, los principales son tres:

1. Durante los primeros meses del año, miles de ecuatorianos y extranjeros llegaron a Guayaquil procedentes de España, Italia y Nueva York, debido a la época de vacaciones en la región costera. Estos tres lugares del mundo concentraron la mayoría de contagiados por COVID-19. 

2. La ciudad estaba enfocada en lidiar con la fuerte epidemia del Dengue cuando explotó el brote del coronavirus, y los agarró con todos sus esfuerzos puestos en este problema.

3. No hubo control ni coordinación en los aeropuertos por parte del gobierno Nacional y sobretodo hubo un mal manejo sanitario por parte del Ministerio de Salud Pública (MSP) que se rigió bajo las directrices de la OMS.

Este último punto parece haber sido el principal determinante tanto de la debacle como de la solución: siguiendo la guía de la OMS, el Gobierno le ordenó a las personas con síntomas de COVID-19 que permanezcan en sus casas hidratándose, tomando paracetamol y solo en caso de tener problemas respiratorios, acudieran a una casa de salud; es decir, los enfermos fueron a los hospitales cuando ya se encontraban en una etapa avanzada del virus.

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Entonces, ¿cómo hizo Guayaquil para superar la tragedia provocada por el coronavirus?

La ciudad en teoría no cuenta con una competencia interna de gestión de la Salud, ya que en Ecuador es responsabilidad total del MSP central. Sin embargo, debido a la coyuntura y a fuertes sospechas de que el camino elegido no estaba funcionando, el Municipio de Guayaquil decidió actuar por su cuenta, rechazando muchas de las directrices del Estado Nacional y, en conjunto con el sector privado, trabajó de manera coordinada para atacar los múltiples problemas que padecía la ciudad.

El ex-alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, junto con un grupo de empresarios expertos en comercio exterior, en logística, industriales farmacéuticos, exportadores, médicos, abogados, contadores, crearon el “Comité de Emergencia Por Guayaquil” que entre mayo y junio convirtió a la ciudad más golpeada del mundo en la pionera del combate contra el Virus Chino.

En un primero paso el Comité adquirió equipos de bioseguridad para atender a la fuerzas de tarea sanitaria que estaban en las calles: médicos, enfermeras, camilleros, paramédicos, recolectores de basura, transportistas, para las personas que abastecían los mercados y los puertos que nunca cerraron.

De esta manera, desde el ámbito privado se logró financiar lo que el Estado Nacional no pudo; seguridad para todos.

En segundo lugar, aunque quizás mucho más importante, el Comité adquirió medicina y materia prima para producirla, principalmente corticoides, Azitromicina y a pesar de las presiones de la OMS, compraron miles de pastillas de Hidroxicloroquina.

La decisión no fue fácil, mientras el Gobierno central, la ONU y la OMS recomendaban prohibir este medicamento, los médicos consultados por el Comité recomendaron unánimemente el uso combinado de la Azitromicina y la Hidroxicloroquina, para los pacientes que padecían fuertes síntomas del COVID-19.

Jaime Nebot, ex-alcalde de Guayaquil y líder empresarial. Uno de los principales responsables del “Milagro de Guayaquil”.

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Este protocolo era diametralmente opuesto al recomendado por la OMS, incluso el MSP pretendía prohibir su uso, pero asambleístas guayaquileños se pusieron la lucha al hombro y hablaron directamente con el presidente Lenín Moreno para que no se impidiera su consumo. 

Por autogestión y donaciones, se distribuyeron gratuitamente 50 mil de estos medicamentos a los hospitales públicos y privados de la ciudad para que sean recetados por los médicos previo una evaluación en Consulta Externa. 

De esta manera, se puso en orden un proceso en el que se recetaba la Hidroxicloroquina a los pacientes ni bien se identificaban síntomas, como dificultad para respirar, fuertes dolores de cabeza, baja presión, fiebre alta o hasta pérdida del olfato. Con este medicamento se los mandaba a casa y así se pudo descongestionar la afluencia en los hospitales, que se dedicaron a tratar los casos más graves

En tan solo 20 días de implementar este proceso, la letalidad del virus se había desplomado. La clave de esta hazaña fue la de medicar en una etapa temprana a la enfermedad; los doctores ganaron experiencia en el manejo de la pandemia y hasta la fecha no se registró ni un caso de muerte o complicaciones severas por el consumo de la Hidroxicloroquina.

Este fármaco ha generado acaloradas polémicas. Por razones totalmente inexplicables, los medios del mundo, con el aval de la OMS, lanzaron una campaña sucia de desinformación en contra de la Hidroxicloroquina; un medicamento que tuvo grandes éxitos en Corea del Sur, Japón y Taiwán, y que ya había sido probado efectivo contra la infección viral de malaria.

La verdadera razón quizás nunca la sabremos, pero CNN y otros medios de izquierda iniciaron esta fuerte campaña luego de que el presidente Trump recomendara la medicina en una de sus conferencias, y luego pisaron el acelerador cuando el también odiado por la izquierda Jair Bolsonaro salió en su defensa.

Además, la OMS presionó para que este fármaco no sea recomendado. Incluso compartieron una investigación de la prestigiosa revista The Lancet que indicaba que la Hidroxicloroquina aumentaba la tasa de mortalidad contra el coronavirus, a pesar de que el mismo medio haya retirado el documento una semana después asegurando que los datos utilizados para sacar esas conclusiones habían sido falseados.

No se puede estimar la enorme cantidad de vidas que se perdieron por las noticias falsas contra la Hidroxicloroquina, y algún día países líderes del mundo como Estados Unidos deberán investigar los intereses detrás que tuvo la OMS para que no se cure a la gente en plena pandemia.

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Miembros del Comité de Emergencia, por suerte para los guayaquileños, confiaron en sus propios médicos y decidieron poner todo su esfuerzo en la compra y administración de la Hidroxicloroquina. 

De todos modos, los portavoz del Comité aseguran que el medicamento no fue todo, porque se trata de un conjunto de factores a tomar en cuenta para derrotar al virus, pero que fue muy importante para controlar el desastre sanitario y a partir de esta decisión se logró reducir la mortalidad en pocas semanas; para el el día 10 de mayo, 34 días luego del pico, la ciudad llegó a cero muertes diarias, información que fue corroborada por los cementerios de la localidad y por el Registro Civil.

Luego, con la situación más controlada, el Municipio de Guayaquil contrató empresas encuestadoras para que junto con los médicos fueran por los distintos barrios de la ciudad a buscar a los enfermos a sus casas para hacerles pruebas rápidas y recetarles el nuevo protocolo establecido en caso de tener síntomas de COVID-19.

Pusieron a disposición cilindros de oxígeno en varios puntos estratégicos y crearon varios centros de salud exclusivos para los pacientes contagiados de coronavirus con tomas directas de oxígeno en las camas.

Cynthia Viteri, alcaldesa de Guayaquil, con el personal de la empresa proveedora de oxígeno medicinal. 

Debido al toque de queda, mucha gente no podía salir a trabajar, la iniciativa privada en coordinación con el municipio llevaron kits de alimentos a cientos de miles de familias, en coordinación con empresas como la Cervecería Nacional para abastecer a los hogares, los mercados y también a las tiendas de abarrotes de los barrios de Guayaquil, para que la gente no tuviera que desplazarse lejos ni usar transporte.

Todo esto sumado a la concientización a través de los distintos medios de comunicación sobre el uso de la mascarilla y el lavado frecuente de las manos.

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El diario Wall Street Journal calificó a Guayaquil como “una historia de éxito y recogió la declaración del médico Carlos Espinal, director del Consorcio Mundial de la Salud en la Universidad Internacional de Florida (Estados Unidos), quien dijo que fue la primera gran ciudad del mundo en desarrollo en ser golpeada por COVID-19 y lograr controlar el virus, en tiempo récord.

Debido a la ineficiencia del Gobierno central que tiene la competencia de la Salud, se han escuchado voces exigiendo federalismo, para que sea la ciudad o su región la que administre sus propios recursos en beneficio de su población, como demostró que pudo hacer tan bien, y encima con una fuerte participación del sector privado. En lugar de tener que esperar la voluntad y la toma de decisiones de burócratas que se encuentran en la capital a cientos de kilómetros de Guayaquil.

Varias ciudades de otros países han pedido información al Municipio de Guayaquil y a los integrantes del Comité de Emergencia sobre las acciones que tomaron para frenar la mortalidad y mejorar el sistema sanitario.

Guayaquil fue noticia mundial debido a estos hechos muy dolorosos y lo volvió a ser gracias a los excelentes resultados que consiguieron en el manejo de la pandemia, resultados que no fueran precisamente por acatar las directrices de la OMS ni del Ministerio de Salud.

Por Julio Layana, para La Derecha Diario.

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Ecuador

Golpe de Estado Ecuador: El terrorismo indígena atacan camiones de alimentos, ambulancias, centrales eléctricas y suministro de agua

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Los terroristas indígenas piden más salud y atacan ambulancias, piden menores precios de alimentos y atacan camiones de alimentos, y tratan de destruir el gobierno de Lasso.

Si uno ve el mapa, Ecuador es un oasis en medio de un subcontinente cada vez más teñido de rojo. No obstante, aunque parezca que el triunfo de Lasso en 2021 solucionó los problemas del país, la realidad es otra. Ecuador está en medio de un golpe de Estado orquestado en nombre de la “lucha indígena”.

En teoría, el “Paro Nacional” lucha contra el elevado costo de vida, la falta de medicinas en los hospitales públicos y la falta de empleo. Pero en la práctica, por medio de amenazas, los paralizadores no dejan trabajar a la sociedad civil.

Lo que están alegando es buscar más trabajo, más salud y más educación, pero han cerrado los colegios, bloquean y destruyen las ambulancias, y no permiten trabajar a la gente. Si un taxi se atreve a salir, lo prenden fuego, si un bus se atreve a transitar, lo sacan a palazos, tanto al vehículo como a los pasajeros.

Los taxis han sido incendiados, los buses y los pasajeros abordo detenidos a palazos. Ni las ambulancias se han salvado. Dada la escasez, que ha causado la falta de circulación de vehículos, los precios se han encarecido. De manera que mientras exigen pagar menos, obligan al pequeño comerciante a vender a más.

Y lo más contradictorio es que han llegado a destruir, desperdiciar y desparramar alimentos básicos, incluida la leche, en un país donde 27% de niños menores de 2 años sufre desnutrición crónica. La situación es aun peor para la la niñez indígena: 39% padece desnutrición crónica.

En lugar de garantizar alimentos a la comunidad, manifestantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), le negaron el acceso a conductores y pasajeros de 600 camiones de alimentos y vehículos particulares.

Un centenar de militares se dirigieron hasta la ublicación para liberar a los civiles y los alimentos para la población, pero fueron emboscados, atacados y golpeados brutalmente por los terroristas de la CONAIE.

Sucedió la noche del jueves 23 de junio, en las afueras de Quito, en Nanegalito. Decenas están heridos, 17 están en estado grave de salud y al menos 5 están secuestrados.

Luego de 11 días de movilizaciones la violencia no ha disminuido, al contrario. Estos incidentes sucedieron nada menos que después que el gobierno cedió ante varias de las demandas de los indigenistas, entre ellas entregar la Casa de la Cultura (CCE).

Pues la policía tomó el control del lugar luego que recibieron una denuncia de actividad irregular ahí un domingo por la noche. La izquierda política llamó “dictadura” a esta medida.

No obstante, pasa por alto como la CCE sirvió como centro de operaciones para el movimiento indigenista en octubre del 2019, cuando soplaron las “brisas bolivarianas” en Ecuador, Chile y Colombia. Allí mantuvieron secuestrados a policías y civiles.

De manera que para buena parte de la sociedad civil fue indignante ceder ante el terrorismo. Pues en lugar de facilitar el acceso el diálogo, envalentonó a los paralizadores y el tiempo les dio la razón.

Pero no se quedaron de brazos cruzados. Ciudades como Ambato y Quito se levantaron contra el vandalismo, el chantaje y el terrorismo. En Ambato los supuestos defensores del agua y el medio ambiente contaminaron el agua de la ciudad. También intentaron quitarle suministro eléctrico a la población pero, fueron detenidos.

Quito por su parte llenó las calles con la bandera del Ecuador y una bandera blanca como símbolo de paz, un reclamo cada vez más recurrente como alternativa a la violencia que se vive.

A diferencia de las marchas indigenistas, en las marchas en defensa de Quito, se canta el himno y se ondea la bandera nacional. Pues ese está al servicio de la patria. Como tal, la policía y las Fuerzas Armadas son celebradas con aplausos y palabras de gratitud por los manifestantes a lo largo de la ruta.

La ideología detrás de la paralización

Tal como opera Black Lives Matter en Estados Unidos, el indigenismo desde México hasta Argentina busca aplicar la lucha de clases del socialismo a la guerra étnica.

Chile y Argentina conocen bien lo que es el indigenismo y su funcionalidad al separatismo, por medio de los mapuches. En el caso de Ecuador, es aun más intenso en cuanto las poblaciones no se limitan a una región y numéricamente son muchos más.

La interseccionalidad del neomarxismo propone no una resolución de conflictos sino, lo que en términos orwellianos sería, la guerra perpetua. Pues, a diferencia de los supuestos “transraciales” y “transgénero”, las personas no pueden modificar su sexo ni su grupo étnico.

Aquí juega a su vez un rol clave el determinismo darwiniano y su funcionalidad al socialismo. Al ser el libre albedrío un concepto cristiano, el materialismo marxista lo rechaza y adopta la idea que para la lucha de clases el que nace pobre muere pobre. Pues ya está genéticamente comprometido para ese fin. Al no poder valerse por sí mismo, entonces el pobre debe depender del Estado o bien de la revolución, según la etapa en la cual esté.

Esta teoría aplicada al indigenismo, hará que el indígena, sobre todo el rural, crea que él es pobre porque otro es rico y que no podrá salir de la pobreza. Ya que esa es su supuesta condición de nacimiento.

Comunismo indoamericano o barbarie” amenazó Leonidas Iza, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) en su obra Estallido.

Con el triunfo del exguerillero Gustavo Petro en Colombia, Ecuador pareciera ser de los pocos rincones que no sucumbieron ante la izquierda radical en la región. Sin embargo, la realidad es otra.

El presidente Lasso insiste en no ser ni de izquierda ni derecha. Y su gobierno lo ha demostrado. Bajo la consigna “Gobierno del encuentro”, por quedar bien con todos, no queda bien con nadie.

Sin embargo, en las manifestaciones por la paz, el respaldo al mandatario fue unánime. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas y Policía.

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Ecuador

Terrorismo indígena busca hacer un golpe de Estado en Ecuador y forzar la renuncia de Guillermo Lasso

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Ecuador vive uno de los momentos más oscuros de su historia. El correísmo está utilizando nuevamente a los movimientos indígenas para tratar de llevar a cabo un golpe de Estado contra Guillermo Lasso.

Desde el primer día de gobierno, el centroderechista Guillermo Lasso tuvo que enfrentar las hordas de la extrema izquierda correísta e indigenista que amenazaban con desestabilizar el gobierno desde el día de su posesión.

A pesar de ganar el balotaje, Lasso quedó lejos de tener control del Congreso, que quedó en manos del correísmo a través del bloque legislativo Unión por la Esperanza (UNES) y en manos del indigenismo, a través del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik (MUPP)

Tras un año de choques entre el gobierno y la oposición, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) ha logrado organizar una paralización que comenzó el pasado 13 de Junio y tienen un solo objetivo: forzar la renuncia del presidente.

La manifestación es dirigida por Leonidas Iza, actual líder de la CONAIE, quien lleva años preparando el panorama para lo que él mismo ha llamado el “Estallido” como lo menciona en su libro, titulado obviamente como “Estallido”, publicado a partir de los acontecimientos de octubre del 2019 cuando Iza en conjunto con Jaime Vargas (ex presidente de la CONAIE) paralizaron el país por 11 dìas, durante el mandato de Lenín Moreno. Dentro del libro deja clara su aspiración mariteguista: “comunismo indoamericano o barbarie”.

En 2019, la paralización se inició producto de una medida concreta del gobierno. Pero esta vez, la movilización de la CONAIE se basa en una serie de 10 demandas de los “Pueblos y Nacionalidades Indígenas” que publicó el propio Iza.

En papeles, los indígenas aseguran que piden lo enumerado en los 10 puntos, pero en los hechos, y especialmente en sus declaraciones a la prensa, no ocultan que su objetivo es tumbar el gobierno de Lasso. Así lo han indicado varios dirigentes indígenas como Efraín Shulca, quien dijo para Ecuador Play que “el único objetivo es sacar a Lasso, no queremos ningún diálogo”.

Los 10 puntos de la CONAIE

A Pesar de evidenciar que su única motivaciòn real es acabar con el presidente, la CONIE expuso los 10 puntos por los cuales dicen ellos que se movilizan:

  1. Reducción y no más subida del precio de los combustibles. Congelar el diésel a US$ 1,50 y la gasolina extra y ecopaís a US$ 2,10, …, y entrar en el proceso de focalización a los sectores que necesitan subsidio: agricultores, campesinos, transportistas, pescadores…
  2. Alivio económico para más de 4 millones de familias con la moratoria de mínimo un año y renegociación de las deudas con reducción de las tasas de interés en el sistema financiero (bancos públicos, privados y cooperativas). No al embargo de los bienes como casas, terrenos y vehículos por falta de pago.
  3. Precios justos en los productos del campo: leche, arroz, banano, cebollas, abonos, papas, choclos, tomate y más; no al cobro de regalías en las flores. Para que millones de campesinos, pequeños y medianos productores puedan tener garantía de sustentación y continúen produciendo.
  4. Empleo y derechos laborales. Políticas e inversión pública para frenar la precarización laboral y asegurar el sostenimiento de la economía popular. Exigir el pago de las deudas al IESS.
  5. Moratoria a la ampliación de la frontera extractiva minera/petrolera, auditoría y reparación integral por los impactos socioambientales. Para la protección de los territorios, fuentes de agua y ecosistemas frágiles. Derogatoria de los Decretos 95 y 151.
  6. Respeto a los 21 derechos colectivos: Educación Intercultural Bilingüe, justicia indígena, consulta previa, libre e informada, organización y autodeterminación de pueblos indígenas.
  7. Alto a la privatización de los sectores estratégicos, patrimonio de los ecuatorianos/as. (Banco del Pacífico, hidroeléctricas, IESS, CNT, carreteras, salud, entre otras.
  8. Implementación de políticas de control de precios y fin a la especulación en el mercado de los productos de primera necesidad, que hacen los intermediarios y abuso de precios en los productos industrializados en las cadenas de supermercados.
  9. Salud y educación. Presupuesto urgente frente al desabastecimiento de los hospitales por falta de medicinas y personal. Garantizar el acceso de la juventud a la educación superior y mejoramiento de la infraestructura en escuelas, colegios y universidades.
  10. Seguridad, protección y generación de políticas públicas efectivas para frenar la ola de violencia, sicariato, delincuencia, narcotráfico, secuestro y crimen organizado que mantiene en zozobra al Ecuador”.
Indígenas protestan en Quito, con banderas de Antifa, el grupo anarquista financiado por George Soros en Europa y Estados Unidos.

A pesar de que el punteo es solamente una excusa para romper todo y forzar la renuncia presidencial, Lasso respondió con un paquetazo de medidas, donde según él responde uno y cada uno de los 10 puntos, con soluciones concretas.

Lasso respondó con una carta de 16 páginas en las que respondía a los 10 puntos y además agregaba un punto adicional que fue un incremento de 10% al bono de desarrollo humano dejándolo en $55.

Lamentablemente, estas medidas distan mucho de lo que le prometió en campaña a su electorado, y su gobierno, que hasta el momento venía haciendo un excelente trabajo por devolver la libertad económica a la población, dio un fuerte giro a la izquierda con este paquetazo de medidas.

Esto no sirvió de nada, pues los líderes de la CONAIE respondieron claramente: “Queremos más”. Luego de las resoluciones de Lasso, los indígenas agregaron que además quieren que se les perdonen las deudas con las cooperativas y bancos privados.

El paro continúa” concluyó en un video que compartió Ecuador Play, dejando en claro que la manifestación de la CONAIE no responde a un conjunto de reclamos si no que lo único que quieren es el fin del gobierno “neoliberal” de Guillermo Lasso.

No solo no calmó a la CONAIE, sino que tras la carta de Lasso, la violencia en las manifestaciones se acrecentó, como estaba ya dispuesto en el plan de Leonidas Iza y como ha sido animado por el correísmo que está detrás de todo este movimiento golpista.

Estado de Excepción y la Asamblea Golpista

Una vez comenzado el paro y las violentas protestas de los indígenas, Lasso decretó el Estado de Excepción para que los militares protegieran Quito de los más de 5.000 terroristas indígenas que planeaban entrar a destruir la capital y sacar al presidente.

Ante esto, la Asamblea dominada por el correísmo y el indigenismo respondió con un bloqueo del decreto, para lo que pidieron sesionar anticipadamente el lunes para derogar el Estado de Excepción enviado por el presidente y así evitar que la fuerzas armadas puedan proteger Quito.

Por suerte, el equipo de Lasso se les adelantó y mientras sesionaba derogó su propio decreto y envió uno nuevo haciendo improcedente la sesión de la Asamblea Nacional (AN). Así ha sido todo el gobierno de Lasso, constantemente acudiendo a artilugios legales para poder evitar los bloqueos golpistas de la oposición comunista.

Durante lo que va del primer año de gobierno, el correísmo ha intentado ya 2 veces destituir a Lasso, abogando grave conmoción interna aprovechándose de manifestaciones realizadas por la CONAIE.

Esta sería la tercera vez en menos de un año que el correísmo intenta desestabilizar al país con esta misma estrategia, pero sin dudas ésta ha sido la más masiva y violenta contra el Gobierno.

Rafael Correa, el lacayo del Foro de San Pablo y operador político cubano, actualmente exiliado en el extranjero condenado por corrupción, sigue de cerca los hechos y presiona para que el Congreso vote por elecciones anticipadas, sabiendo que el correísmo podría volver al poder.

Muchas son las dudas que surgen respecto al financiamiento de este masivo movimiento que ha ocupado la ciudad de Quito.

No hay dudas que proviene del correísmo, particularmente del empresario Fidel Egas, actual accionista mayoritario del Banco Pichincha, y quien ha tenido encontronazos con Lasso, que acrecentaron después de que el Gobierno revelase que Egas hace años que no pagaba impuestos.

Consecuencias del paro y del terrorismo

El resultado del paro en los choques con las fuerzas del orden ha sido el fallecimiento de un golpista, 6 policías heridos y 18 desaparecidos hasta el 22 de junio.

Además del perjuicio sufrido en ciudades como Ambato, donde los manifestantes contaminaron el agua con aceite quemado, dejando sin acceso a agua potable a un cuarto de la población. Este mismo jueves, los terroristas indígenas han hecho un intento por dejar sin electricidad a gran parte del país incluyendo Guayaquil, que ha jugado un papel importante en el apoyo al Gobierno.

Los indígenas han atacado centrales eléctricas, procesadoras de agua y principalmente, pozos petroleros, en una táctica propia de grupos guerrilleros como las FARC, donde atacan los medios económicos de los ecuatorianos para desestabilizar al Gobierno.

Por esto, se ha paralizado la producción petrolera en algunos puntos dejando pérdidas millonarias de miles de barriles, según el Gerente de PetroEcuador, Italo Cedeño. La producción petrolera estatal caerá de 400.000 barriles diarios a 128.000 barriles por estos ataques.

Otras industrias afectadas han sido la florícola, que ha tenido que utilizar helicópteros para intentar mantener los pedidos sin ser saqueados; ganadera; láctea (a la cual le hicieron perder la leche); y demás negocios que han recibido amenazas si no colaboran con el paro.

La ciudadanía general no se ha quedado de brazos cruzados ante la destrucción de propiedad privada. En los últimos días se han registrado situaciones donde civiles persiguen con sus autos a los golpistas para evitar ser saqueados o enfrentarse en contramarchas.

Sin embargo, algo que ha llamado la atención ha sido lo contradictorio de sus protestas. Si bien, la CONAIE dice marchar para mejorar el sistema de salud, lo que han hecho es aumentar el desabastecimiento, al no dejar movilizar medicinas. Asimismo han actuado contra la seguridad y justicia, destruyendo la fiscalía y quemando estaciones y autos de policía.

Por otro lado, han existido varias denuncias por parte de la CONAIE diciendo que el gobierno de Guillermo Lasso les está contestando de forma violenta y que eso es lo que los obliga a rechazar el diálogo con el gobierno. Las excusas presentadas para afirmarlo son la supuesta represión por parte del gobierno en la detención que se realizó a Leonidas Iza quien posteriormente fue liberado.

Así como el allanamiento realizado por el gobierno a la Casa de la Cultura, para utilizarse como base policial, sacando a los miembros que conforman la institución,en su mayoría por activistas de extrema izquierda y terroristas. Siendo este un punto estratégico para los golpistas, el golpe simbólico y táctico fue duro. Lo mismo ha ocurrido con universidades en las cuales se estaban protegiendo a los golpistas.

El clímax de la situación fue la muerte de un golpista en el marco de las manifestaciones a quien se supone le cayó una bomba lacrimógena en la cabeza. Aunque usuarios en redes reaccionaron afirmando que las evidencias de la tomografìa publicada por la propia CONAIE parecían poco creíbles.


Por Jeremy Uzca, para La Derecha Diario.

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Ecuador

Crisis en Ecuador: Los indígenas lanzan un paro por tiempo indeterminado

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La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador inició una dura protesta con bloqueos y marchas contra la política económica de Guillermo Lasso. “Nos vamos a permitir que se repitan el escenario de 2019”, dicen en el entorno presidencial.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) anunció un par por tiempo indeterminado contra las políticas económicas del gobierno de Guillermo Lasso. El presidente de la mayor organización indígena, Leonidas Iza, dijo que “primero se realizarán las concentraciones en territorio” y que “eso es una muestra de que no son violentos ni terroristas”.

El líder indígena aseguró que hubo tres acercamientos con el gobierno pero no han tenido resultados y hubo promesas que no fueron cumplidas. En este marco, la primera jornada de protestas tuvo como resultados 20 bloqueos en 11 provincias. 

Guillermo Lasso se expresó luego de la confirmación de la medida fuerza y planteó: “No podemos permitir que grupos políticos que buscan desestabilizar y pescar a río revuelto paralicen nuevamente al país”.

 “Todos nos hacemos daño con una protesta violenta”, cuestionó y advirtió que el gobierno no permitirá el cierre de carreteras, ni la toma de pozos petroleros y de ningún servicio público. “Acciones que están prohibidas por la Constitución y las leyes. Contra quienes lo intenten, el gobierno tomará todas las medidas necesarias“, amenazó. 

La Conaie ha sido protagonista de grandes movilizaciones a lo largo de los últimos años. La más recordada fue la conocida como “la revolución de los forajidos” que tuvo lugar del 13 de abril al 20 de abril de 2005 en Quito, Ecuador y que derrocó el gobierno de Lucio Gutiérrez. 

Más acá en el tiempo, fue esta organización indígena la que inició la ola de protestas en la región cuando el 2 de octubre de 2019 se realizó una huelga con movilización por el aumento de combustible implementado por Lenin Moreno. 

Ahora, bajo la conducción de un dirigente cercano a Rafael Correa como Leónidas Iza, el movimiento indígena ha tenido tensiones con el gobierno de Lasso que terminó en este plan de acción que pone en jaque al gobierno ecuatoriano.

Lasso lleva poco más de un año en el poder y no ha podido darle curso a la gestión producto de la falta de apoyos en la Asamblea Nacional y una popularidad que se encuentra en caída. Además, el país tiene un problema grave de seguridad pública y narcotráfico que lo obligó a militarizar varios Estados. 

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