El gobierno federal continúa acumulando una deuda millonaria con la industria farmacéutica, generando incertidumbre en un sector crucial para la salud pública.
Según Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), el saldo pendiente asciende a 8,000 millones de pesos.
A pesar de haber abonado 4,000 millones de pesos, lo que representa apenas un tercio del monto total adeudado, no hay una fecha definida para la liquidación completa.

Una deuda que el actual gobierno arrastra del anterior
Este problema financiero se arrastra desde la desaparición del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), organismo creado por la actual administración y que terminó por ser un fracaso operativo.














