Pero el PRIAN robó más (léase como si lo dijera un zombi sin criterio e inteligencia)
La 4T promete futuro, pero el Paquete Económico 2026 huele a pobreza maquillada con discursos, algo que le pegará más al que votó y no tiene. Suben refrescos, cigarros, videojuegos y hasta tu paciencia. Meten un impuesto del 8% a los juegos “violentos”, porque, según su lógica, si juegas Doom, te conviertes en el Doomguy del Cártel de Jalisco Nueva Generación; pero si ves la mañanera, te conviertes en ciudadano ejemplar, aunque sea lo mismo para tu cerebro que darte una inhalada con agua de celaste y estopa.
El SAT ahora quiere tus datos en tiempo real: qué ves, qué compras y hasta qué piensas, porque el nuevo deporte nacional es fiscalizarte 24/7 para ver cómo sacan más dinero para darle a sus votantes migajeros. Le llaman “modernización digital”, pero es espionaje al estilo URSS. Dicen que es por salud pública, pero no bajan el azúcar en los desayunos de los políticos con obesidad mórbida. Prometen un país más sano, pero lo único que bajan son tus ganas de trabajar cuando ves cuánto te descuentan por querer ser emprendedor o lo que te tumban por ser un simple trabajador. Y mientras tú dejas la coquita por el IEPS, ellos siguen tragando con presupuesto, aunque tengan diabetes fiscal.
El impuesto a los videojuegos es otra joya. No hay pruebas científicas de que jugar te vuelva violento, pero sí de que el gobierno se ha vuelto adicto al dinero como si fuera el fentanilo que dejan que produzcan los narcos en el país. Lo peor es que la 4T se la vive señalando a los conservadores, cuando se ven igual que los conservadores de los 80 con su pánico satánico por los videojuegos y sus argumentos “100tifikoz”. Más fácil culpar al joystick que al narco que duerme bien a gusto entre las cobijas de la presidente Sheinbaum.
Y si creías que el amparo te protegía, piénsalo dos veces: ya lo recortaron. Menos suspensiones, más poder al poder, para que más duro te vengan a joder. Esa ley parece hecha para callar al empresario incómodo que está siendo una piedrita en el zapato de los morenarcos. Lo triste es ver cómo miles de seguidores creen que su vida miserable mejorará si un solo empresario paga más impuestos. Como si, por eso, los fueran a atender más rápido en el IMSS, o ese dinero fuera para los damnificados. Spoiler: no será así.








