El pasado 24 de febrero, el INE dio luz verde al Movimiento Viva México, encabezado por Eduardo Verástegui, para iniciar su formación.
Con esto, el Movimiento buscará convertirse en partido político nacional para competir en las elecciones de 2027 y 2030, respectivamente.
Pero antes de esto, deberán celebrar varias asambleas y reunir al menos 257 mil afiliados.
Gracias a esto, tanto el Movimiento como el propio Eduardo Verástegui han sido blanco de críticas en los últimos días por parte del oficialismo y sus aplaudidores.
Demostrando que este proyecto puede significar el surgimiento de una oposición digna al partido en el poder, algo que no existe en la actualidad.
Si bien tenemos al PRIAN, hace mucho dejaron de ser una opción debido a sus escándalos de corrupción y a la traición de sus propios ideales.
Para muestra, el PAN, que en las pasadas elecciones apostó por una candidata marxista, feminista y abortista que nada tenía que ver con sus principios doctrinales.
Surgimiento de una nueva derecha
Este Movimiento puede ser una esperanza para todos aquellos ciudadanos que no encontraban una representación digna en la partidocracia actual.
Todos aquellos que compaginan con valores como la defensa de la vida, la libertad económica, religiosa, trabajos dignos y la familia como eje rector de la sociedad, entre otros,








