En el Istmo de Tehuantepec, comunidades mixes enfrentan desalojos forzados por la construcción del proyecto Corredor Interoceánico. Sin embargo, numerosos habitantes denuncian que marinos y civiles encapuchados ingresan violentamente a sus hogares, amenazándolos para que abandonen sus tierras. Aseguran que los marinos entran a sus casas intimidando y han generado temor y desconfianza entre los pobladores.
Las autoridades ofrecen indemnizaciones de apenas 36 mil pesos por vivienda, sin garantizar reubicación ni condiciones dignas. Esta compensación es considerada insuficiente por las familias afectadas, que han habitado estas tierras por generaciones. La falta de alternativas viables agrava la situación de vulnerabilidad de estas comunidades.

Criminalización y violencia contra defensores del territorio
Organizaciones de derechos humanos han documentado más de 226 agresiones contra defensores del territorio en los últimos tres años de gobierno morenista. Las agresiones documentadas incluyen amenazas, hostigamiento y violencia física, perpetradas por autoridades y actores vinculados al proyecto.
La Misión Civil de Observación ha señalado que los pueblos mixe y zapoteco son los más afectados por estas agresiones. La imposición del megaproyecto sin consulta previa ni consentimiento ha generado conflictos y divisiones comunitarias. La falta de diálogo y respeto al derecho de propiedad privada de los indígenas es una constante en la implementación del Corredor Interoceánico.










