Este domingo, en su homilía, la Iglesia Católica ha elevado su voz, manifestando una profunda indignación por la creciente crisis de desapariciones en México. Resaltó el caso del rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, como un sombrío símbolo del dolor y la desesperación que azotan al país.
El sufrimiento de las madres y familias que buscan incansablemente a sus seres queridos refleja una profunda herida. Esta situación evidencia la incapacidad estatal de proteger a sus ciudadanos.
Crisis humanitaria desatendida
Durante el gobierno de López Obrador, las cifras de desapariciones y homicidios han alcanzado niveles alarmantes. En 2023 se reportaron 30,523 asesinatos, y el número de desaparecidos ha superado los 100,000 a nivel nacional.
Este gobierno ha presenciado el 41% de todas las desapariciones registradas desde 1988. Esta estadística subraya una gestión ineficaz y desbordada.









