El Universal, uno de los medios más antiguos del país, lanzó una convocatoria para celebrar el Mes del Orgullo LGBTIQ+, utilizando lenguaje inclusivo y promoviendo una narrativa identitaria sin límites. Bajo el eslogan “Celebremos juntes el orgullo de ser quienes somos”, invita a enviar fotos y videos para un especial multimedia y una edición impresa.

Lo que alguna vez fue un referente informativo hoy se convierte en megáfono de la ideología de género, renunciando al rigor, a la neutralidad y hasta a la gramática más básica. La iniciativa no busca informar, sino reafirmar un discurso ideológico cerrado. No hay espacio para el análisis ni para la reflexión crítica:
todo gira en torno a validar emociones e identidades cambiantes, con conceptos que no admiten debate. En lugar de abrir la conversación pública, El Universal cierra filas con la corriente woke y convierte el periodismo en herramienta de militancia cultural.












