Empleo informal saturado y sin control
La mayoría de estos migrantes trabaja en construcción, comercio ambulante o servicios precarios, sin acceso a seguridad social o derechos laborales. Su presencia no es culpa suya, sino del Estado mexicano, que carece de una política migratoria seria. Los empleadores se aprovechan de su vulnerabilidad, y los mexicanos compiten en un mercado laboral cada vez más deteriorado.
En lugar de ordenar la migración, el gobierno ha permitido una saturación silenciosa, sin regulación ni responsabilidad. Esto impacta directamente a las comunidades receptoras. Ahí aumentan la precariedad, el desempleo y la presión sobre los servicios públicos.














