OpenAI anunció una serie de compromisos para proteger los recursos de las comunidades donde construye sus centros de datos y para informar de manera pública sobre el impacto de estas instalaciones. Los anuncios llegan justo después de que en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos varias localidades rechazaran con fuerza la expansión de estos desarrollos tecnológicos.
La compañía presentó un documento llamado National Community Compact, en el que detalla qué pueden esperar los vecinos de sus futuros centros de datos. También lanzó un Compute Campus Policy Blueprint, un plan de políticas que busca darle voz a las comunidades y evitar que carguen con costos extras cuando se instala una de estas plantas.












