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Estados Unidos

ANÁLISIS: Trump se impuso en el primer debate presidencial y consolidó a su base

El actual presidente republicano logró defender su gestión y atacó las debilidades de su contrincante, el demócrata Joe Biden, mientras también se defendió del moderador, el “demócrata conservador” Chris Wallace, quien fue notoriamente parcial en favor de Biden.

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El martes 29 de septiembre por la noche se llevó a cabo el primer debate presidencial entre el actual Presidente, el republicano Donald Trump, y su competidor demócrata y ex-Vicepresidente, Joe Biden.

Esta elección será sin dudas un referéndum sobre la gestión Trump, y en el debate el actual Presidente logró defenderse de todo tipo de golpes que el demócrata Biden intentó arrojarle. Trump incluso se dio el lujo de atacar a su contrincante más aún de lo que él fue atacado, algo que históricamente para un presidente en ejercicio buscando la reelección, no es un logro menor, ya que estos debates suelen convertirse en ataques del retador a la gestión actual.

Hubo un error táctico de parte de la campaña del Presidente al bajar en gran medida las expectativas sobre el desempeño de Biden.

Muchos anticipamos el equivalente a un cadáver ambulante que se iba a quedar dormido en pleno debate. Biden no estuvo bien, pero definitivamente superó esa muy baja expectativa.

Ese incorrecto planteo de expectativas fue un error no forzado de la campaña Trump.

Los debates buscan convencer principalmente a los votantes independientes. Estos votantes se preocupan hoy por 3 cuestiones centrales: la economía, la pandemia de COVID-19, y la seguridad de su familia y su barrio.

Respecto de la economía, Biden intentó pero no logró pintar a Trump como el causante de la recesión actual. Trump logró defenderse señalando correctamente que la economía estaba en uno de sus mejores momentos previo a la llegada de la “plaga china“, tal como la llamó. El debate confirmó que, en el frente de la economía, no le entran las balas a Trump.

Sobre la pandemia, Trump encontró un fuerte eje para utilizar como arma discursiva: la futura vacuna. Mientras el Presidente afirmaba que no habrá que esperar mucho más para la llegada de dicha vacuna, Biden se limitó a tan solo exhortar a los espectadores a que “no le crean” al Presidente.

En el aspecto de la seguridad, en el segmento sobre “ley y orden“, Trump se apoyó sobre el discurso que está dando en todos los actos de campaña: responsabilizar a los Alcaldes y Gobernadores demócratas cuya inacción está permitiendo la ola de manifestaciones violentas, y atacar firmemente a la organización terrorista doméstica Antifa.

En ese mismo sentido, Trump logró en muchas ocasiones traer a la luz los puntos más débiles del candidato Biden; y Antifa es uno de ellos. Trump logró que Biden no solo evitara condenar el accionar del grupo terrorista, sino que los minimizara, afirmando que “no son una organización, Antifa es solo una idea“, argumento clásico de los demócratas que usan para esconder los actos de terrorismo doméstico que este grupo comunista comete.

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Otra debilidad que Trump logró exponer sobe el demócrata: su cambiante relación con el ala más progresista del Partido Demócrata, liderada por figuras como el senador socialista Bernie Sanders y la diputada Alexandria Ocasio-Cortez (AOC)

Trump logró que Biden ataque el “Green New Deal” impulsado por AOC, e incluso niegue el acuerdo ideológico que Biden firmó con Bernie Sanders en agosto de 2020. 

En ambas ocasiones, Biden “pisó el palito“: primero apoyó el Green New Deal y luego negó apoyarlo, y ante las presiones de Trump afirmó que “Yo soy el Partido Demócrata“. Trump le hizo notar estas debilidades, diciendo que Biden “acaba de perder a la izquierda” ante ambas respuestas. Trump sabe que si los votantes más progresistas no salen a votar el 3 de noviembre, el candidato demócrata no tiene chances.

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Las declaraciones de Biden lo ponen en una situación complicada. La Presidente de la Cámara de Diputados y líder del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, que representa al establishment del partido, ha estado negociando con la extrema izquierda un pacto en el que los radicales le brinden su apoyo en la elección de noviembre a cambio de darles un lugar en el próximo Gobierno.

A lo largo de toda la noche, Joe Biden, bastante confundido y probablemente habiéndose olvidado de los acuerdos a los que llegó su partido, repudió la agenda de la extrema izquierda, dejando entrever a los oyentes que no quiere ningún pacto con la ultra-izquierda.

Trump planeó esto, y al hablar de estas políticas extremistas sabía que estaba poniendo contra las cuerdas la relación de Biden con Nancy Pelosi.

Por: Ignacio Ledesma.

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Quizá uno de los momentos más destacados del debate fue cuando Trump exhortó a Biden a que nombrara una sola organización policial que lo apoya. 

El problema es que no las hay. Por lo cual Biden no pudo responder y se negó a brindar un nombre. Trump, sabiendo que puso el dedo en la llaga, afirmó que “tenemos tiempo” para esperar su respuesta. Biden irrisoriamente respondió con “no, no tenemos tiempo“, y tuvo que ser rescatado por el moderador del debate, el periodista demócrata de Fox News, Chris Wallace.

Respecto del desempeño del moderador, análisis previos anticipaban que, tras la penosa entrevista de Wallace a Trump en julio de 2020, se esperaba que el periodista iba a favorecer a Biden. Wallace es un autodeclarado conservador y trabaja para Fox News, pero que ha votado rutinariamente al Partido Demócrata y que ha afirmado no tener simpatía con los republicanos. 

Su desempeño fue penoso, mucho peor al esperado. La mayoría de los espectadores vieron que se trató de un “debate 2v1”: Wallace ayudó en ocasiones a Biden leyéndole las preguntas (elaboradas por el mismo Wallace) como si fuera un niño, mientras que a Trump le hizo más de una pregunta intencionalmente capciosa. Wallace también discutió más de una respuesta a Trump, actitud que no repitió con Biden. El periodista, con total impunidad, hasta se dio el lujo de emitir opinión en más de una ocasión.

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Además de las expectativas, hay otra crítica válida para hacerle a Trump sobre el debate: cuando Wallace y Biden hablaron de la frase de “very fine people on both sides“, en alusión a una frase que los demócratas aseguran que Trump dijo sobre el atentado de un supremacista blanco en Charlottesville, Virginia, en 2017, Trump tuvo la oportunidad perfecta de refutar ese ataque de una vez por todas ante un público masivo, pero no lo hizo. 

En 2017, tras la muerte de una joven militante de izquierda en una marcha donde hubo choques entre grupos comunistas y fascistas en el contexto de una multitudinaria movilización para evitar que Antifa tire estatuas, Trump afirmó que “había gente de ambos lados muy mala, pero también muy buena“, inmediatamente afirmando “… y no estoy hablando de los neonazis, a quienes condeno totalmente.” Los políticos y medios alineados al Partido Demócrata utilizan la primera parte de esa declaración para afirmar falsamente que Trump dijo que los neonazis son “gente muy buena“.

A pesar de un desempeño mejor al esperado, Biden fue incoherente en múltiples ocasiones. En un momento del debate, atacó insólitamente al presidente Trump por “cerrar la economía” debido a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, todos los estadounidenses saben muy bien que la postura que defiende el cierre de la economía y las cuarentenas interminables pertenece a los demócratas, mientras que Trump y los republicanos desean abrir la economía y volver a la normalidad lo antes posible.

Si con este ataque Biden buscaba un dudoso voto “anti-cuarentena“, está completamente perdido.

Un punto en el que Trump si logró incomodar a Biden fue sobre la Corte Suprema de Justicia, donde Trump se encamina a completar una tercera vacante en tan solo un mandato.

Luego de que Biden afirmara que no se debería llenar la vacante más reciente hasta después de las elecciones, Trump le preguntó de forma directa al demócrata si él, de ser electo, ampliaría la Corte para llenarla de jueces de extrema izquierda, una idea reflotada por los demócratas tras el fallecimiento de la jueza ultra progresista Ruth Bader Ginsburg que los deja con una minoría en el máximo tribunal.

Biden no respondió la pregunta, y al igual que con su falta de apoyo de organizaciones policiales, son silencios que dicen mucho.

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Cerca del final, Biden ejecutó una “jugada” claramente ensayada: por primera vez en el debate, levantó la voz y apuntó con el dedo a Trump.

Fue para atacarlo por una fake news instalada por el pasquín demócrata The Atlantic, en la que se asegura que Trump había dicho en privado que todos los veteranos de la Segunda Guerra Mundial son unos “perdedores” y “tontos“.

Biden se hizo el enojado y evocó a su fallecido hijo Beau, quien había sido Mayor del Ejército antes de entrar en política.

Sin mencionar lo cínico que fue usar la muerte de su propio hijo para hacer política de esta forma, Trump tuvo la respuesta perfecta a este ataque: arrastró al ring al otro hijo de Biden, Hunter, considerado “la oveja negra” de la familia y una desgracia para todo el país.

Trump rápidamente y sin piedad le recordó a Biden que Hunter fue echado de la Marina tras solo 1 año de servicio por su adicción a la cocaína, e inmediatamente Trump aprovechó para recordar el escándalo de Hunter con Ucrania y China: en 2014, gracias a negociados del entonces vicepresidente Biden, Hunter fue incorporado al directorio de la compañía energética Burisma Holdings y cobró montos millonarios, a pesar de no contar con ninguna experiencia en la industria. 

Es claro que Trump tenía preparada esa reacción ante el ataque ensayado de Biden, pero el demócrata no la anticipó, porque quedó claramente descolocado.

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No hay dudas que Trump ganó el debate de forma decisiva, y encima contra 2 contrincantes: el candidato Joe Biden y el moderador Chris Wallace. Pero a su vez, es cierto que muchos anticipábamos un Biden más flojo, y que el ex-Vicepresidente superó decididamente esa expectativa. 

En consecuencia, no fue la “paliza” esperada que podría haber sido. No imaginamos a ningún votante republicano dejando de votar a Trump por este debate. Sí, en cambio, es posible imaginar a votantes demócratas de extrema izquierda decidiendo no votar en estas elecciones, tras ver a Biden negar todo vínculo con su ala ideológica.

Y respecto a los votantes independientes, que son finalmente los que definen toda elección, cada uno verá cosas distintas según qué cualidades busca en los candidatos: si buscan fortaleza y capacidad de gestión, Trump la proyecta, y lo considerarán ganador. Si buscan una economía pujante y próspera, gana también Trump. Si lo que buscan es un tipo de política menos confrontativa, que busque pacificar al terrorismo a cambio de poder dentro del Gobierno, seguramente consideren que el debate fue ganado por Biden.

Todavía faltan 2 debates a realizarse en las próximas semanas, y mientras más cerca estemos de las elecciones, más tensiones van a haber en cada uno.


Por Iván Ramos, Editor en Jefe de la sección Norteamérica de La Derecha Diario.

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Estados Unidos

Corrupción explícita: Nancy Pelosi ha amasado una fortuna operando con información privilegiada

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Legisladores de ambos partidos piden poner fin a las transacciones bursátiles de los congresistas, método de inversión que ha llevado a la presidente de la Cámara de Representantes a convertirse en multimillonaria con las gigantes empresas tecnológicas como Facebook y Apple.

En los pasados días, el senador demócrata Jeff Merkley criticó duramente a Nancy Pelosi, líder del Partido Demócrata y Presidente de la Cámara de Diputados, luego de que defendiera sus compras y ventas de acciones en la bolsa mientras está en funciones, a pesar del enorme conflicto de interés que esto presenta.

El conflicto surge en gran parte a las operaciones realizadas por la legisladora junto a su marido, Paul Pelosi, un famoso corredor de bolsa en Nueva York, dueño de la financiera Financial Leasing Services, habiéndose transformado en una de las personas mas ricas de todo el Congreso, con una fortuna de US$ 114 millones.

Mientras legisladores republicanos y demócratas se unen para impulsar una ley que prohíba a los diputados y senadores operar con acciones mientras están en funciones, Pelosi lanzó una campaña para boicotear este proyecto.

El mayor conflicto de interés se da con las grandes compañías tecnológicas (“Big Tech”). Pelosi fue una de las grandes impulsoras tanto en el Congreso de California como en el Congreso nacional para regular a estas empresas y ayudar a crear grandes monopolios como Google, Facebook, Amazon y Apple.

Operando con acciones de las Big Tech, se estima que Pelosi ha tenido una renta financiera de más de US$ 30 millones en los últimos años.

El pasado mes, se supo que la presidente de la Cámara de Representantes junto con su esposo embolsaron millones de dólares por operaciones de tipo call en el mercado bursátil de compañías como Google, Salesforce y Roblox, a las cuales viene ayudando mediante diversas legislaciones anti libre mercado.

Pelosi, siendo uno de los miembros más ricos del Congreso con un patrimonio estimado de más de $114 millones de dólares, ha realizado incontables operaciones financieras de empresas de alta importancia como Amazon, Apple y Google.

Aunque no hay evidencias de que los Pelosi operen en el mercado de acciones con información obtenida desde fuentes internas del mercado, algo que violaría la existente STOCK Act, sus portafolios en diferentes ocasiones incluso llegaron a superar en rendimiento a la medidora S&P 500.

En el 2019 la superaron por un margen de 4,9% y en el año 2020 tuvo un rendimiento por sobre la medidora de 14,3%. En el 2021, obtuvieron un rendimiento inferior al de la medidora del 15,5%, dejándolos aún con un superávit del 3,7% con respecto a lo operado por S&P en los últimos tres años. Dado que Nancy no ha demostrado tener aptitudes financieras, se sospecha fuertemente que su marido opera por ella con información confidencial que ella le proporciona.

Además, los Pelosi dividen su tiempo entre Pacific Heights, un costoso barrio en San Francisco, y un condominio en el área de Georgetown en Washington D.C. En adición a estas propiedades, también son dueños de un viñedo en el Valle de Napa, California, que posee un valor estimado de entre 5 y 25 millones de dólares de acuerdo a un reporte financiero que permite a miembros del Congreso esconder sus patrimonios netos mediante el listado de sus propiedades en valores estimados en lugar de especificar el valor de las mismas.

Los activos actuales de los Pelosi incluyen un estimado de entre 10 y 25 millones de dólares en acciones de Amazon y Apple como así también cifras de entre 1 y 5 millones de dólares en opciones de tipo call de Google, lo cual denota uno de los portafolios más cargados de acciones de las grandes tecnológicas de todo Washington.

El distrito de Nancy Pelosi es adyacente a Silicon Valley, y se especula que toda su carrera fue financiada por este tipo de empresas que la usaron de insider para pasar leyes que los beneficiarían a cambio de que ella sepa cuándo invertir y sacar masivos réditos en la bolsa.

De acuerdo al New York Times, la diputada ha empezado tomar medidas para distanciarse de las grandes compañías tecnológicas, como rehusarse a tomar llamadas de Mark Zuckerberg luego de que Facebook (hoy META) rechazara dar de baja un video de Pelosi. Sin embargo, de acuerdo al Times, la relación continuó con las grandes tecnológicas luego de que haya tenido conversaciones con Tim Cook (CEO de Apple) acerca de legislaciones.

Incluso dentro del Partido Demócrata hay una batalla interna entre quienes piden que no se permita que esta situación continúe y quienes defienden a Pelosi. De acuerdo a una fuente interna del Partido, que habló con el Times, hay un importante bloque de diputados cansados de que no se traten de igual manera ante la ley a estas empresas.

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Tim Cook, CEO de Apple, con quien Nancy Pelosi luego de intentar distanciarse de las grandes tecnológicas, mantuvo charlas acerca de legislaciones y obtuvo ganancias por $98 millones de dólares en 2021 en acciones de Apple.

Pelosi ha sido una de las grandes defensoras de la libertad de los miembros del Congreso de operar con acciones al mismo tiempo que se sigan las reglas dictaminadas por el STOCK Act en el año 2012, según el cual los miembros del Congreso no pueden utilizar información que no sea de carácter público para generar beneficios personales.

Esta ley, aunque bien pensada conceptualmente, es casi imposible de llevarla a la práctica, por lo que los diputados y senadores siguen operando con información privilegiada sobre las distintas legislaciones que impactarán en los precios de las acciones bursátiles.

Con el avance de las operaciones virtuales debido a las imposiciones surgidas por la pandemia, también se incrementó la utilización de fuentes privadas y muchas veces internas para operar en el mercado, sin las cuales sería prácticamente imposible superar en rendimiento a ciertas medidoras como el S&P 500.

Las discusiones para crear leyes que regulen o prohíban el método que utiliza Nancy Pelosi para operar en el mercado de capitales ha traído apoyo tanto del Partido Demócrata con impulsores como la senadora Elizabeth Warren (D-MA) y la representante Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY), así como también del Partido Republicano con apoyo del representante Chip Roy (R-TX) y el senador Blake Masters (R-AZ), pero por ahora, el bloqueo de Pelosi ha sido inquebrantable.

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Estados Unidos

#ExposeFauci: Documentos filtrados demuestran la participación de Fauci en el Instituto de Virología de Wuhan

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DARPA analizó la investigación de coronavirus de EcoHealth en 2018 y decidió que era “muy peligrosa”. La empresa finalmente logró el apoyo de Fauci y continuó la investigación en China.

El grupo de periodismo investigativo Project Veritas, filtró esta semana una serie de documentos clasificados de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA) que demuestran un vínculo entre el Dr. Anthony Fauci, la empresa EcoHealth Alliance y el Instituto de Virología de Wuhan.

En un reporte dirigido al Inspector General del Departamento de Defensa y escrito por el Mayor del Cuerpo de Marines de EE UU., Joseph Murphy, se lee que la ONG EcoHealth Alliance se acercó a DARPA en marzo de 2018, en busca de fondos para realizar una investigación de ganancia de función de los coronavirus transmitidos por murciélagos.

La propuesta, denominada Proyect Defuse, fue rechazada por DARPA por preocupaciones de seguridad y la noción de que viola la moratoria de investigación funcional de virus peligrosos.

La ganancia de función es un tipo de experimento que permite modificar geneticamente un virus para dotarlo de características que naturalmente no tiene, esto puede ser, por ejemplo, quitarle letalidad hasta un punto que sea óptimo para generar una pandemia.

Como es de público conocimiento, EcoHealth terminó asegurando su financiación del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), que dirige Fauci, y trabajando en cooperación con el Instituto de Virología de Wuhan en coronavirus.

Bajo el tutelaje de Fauci, EcoHealth recibió un financiamiento por US$ 3.748.715 para “Investigar y entender el riesgo de nuevos coronavirus de murciélagos“. Este dinero fue utilizado para establecer varios laboratorios en Estados Unidos y por lo menos uno en China —el Instituto de Virología de Wuhan— para esta investigación.

Fauci ha negado bajo juramento en varias testificaciones ante el Senado que EcoHealth llevara a cabo experimentos de ganancia de función. Pero según los documentos obtenidos por Project Veritas que describen por qué se rechazó la propuesta de EcoHealth, DARPA ciertamente clasificó la investigación como ganancia de función.

Cómo el documento llegó a las manos de Project Veritas

Según reveló el CEO de Project Veritas, James O’Keefe, un informante dentro de DARPA les proporcionó este documento. A pesar de que el documento era clasificado, y no se podía acceder al mismo en las bases de datos públicas de la Agencia, no estaba marcado como tal.

El informante le dijo a O’Keefe que probablemente el documento estaba en proceso de ser eliminado cuando él lo interceptó, y por eso se le sacó la marca de clasificado.

Project Veritas se acercó a DARPA para obtener comentarios sobre los documentos ocultos y habló con el Jefe de Comunicaciones, Jared Adams, quien le dijo: “No me parece normal”, cuando se le preguntó sobre la forma en que los documentos estaban clasificados. 

Si algo reside en un entorno clasificado, entonces debe estar debidamente marcado”, dijo Adams. “No estoy nada familiarizado con los documentos sin marcar que residen en un espacio clasificado, de hecho, no deberían existir“.

“¿Quién en DARPA tomó la decisión de enterrar el informe original? Podrían haber levantado banderas rojas al Pentágono, la Casa Blanca o el Congreso en su debido momento, lo que podría haber evitado toda esta pandemia que ha provocado la muerte de 5,4 millones de personas en todo el mundo y causado mucho dolor y sufrimiento a muchos millones más”, dijo O’Keefe en un video que subió a redes sociales pero que fue censurado por Twitter y Facebook.

Los documentos filtrados

Propuesta de EcoHealth a DARPA (notar al Instituto de Wuhan entre “otros miembros”).

Informe técnico del mayor Joseph Murphy al Pentágono recomendando no financiar este proyecto, adjuntado en un correo electrónico enviado en agosto del 2021, en plena pandemia, recordando que el documento existe y sus implicancias.

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Estados Unidos

La Corte Suprema declaró inconstitucional el pase sanitario de Biden para empresas privadas

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Haciendo valer la mayoría conservadora que dejó Trump, la votación salió 6-3 en favor de bloquear el mandato de vacuna de Biden para el sector privado.

El pasado 10 de septiembre, el presidente Joe Biden anunció la firma de un decreto que le exigiría a las empresas de más de 100 empleados a tener todo su personal vacunado o sufrir severas multas.

Este mandato afectaba a dos tercios de toda la fuerza laboral estadounidense, entre 90 y 100 millones de trabajadores, por lo que inmediatamente tras su firma, compañías en todo el país presentaron demandas judiciales contra la constitucionalidad de este decreto.

Así fue que el caso, 4 meses después, llegó a la Corte Suprema, donde los jueces conservadores hicieron valer la mayoría que dejó Trump en el máximo tribunal y declararon inconstitucional el pase sanitario para empresas privadas.

Si bien el decreto entró en vigencia recién este 6 de enero, millones de empresas habían empezado a despedir personal para adecuarse a este nuevo reglamento, que finalmente solo duró 7 días.

La votación salió 6-3: los jueces conservadores Clarence Thomas, Samuel Alito, Brett Kavanaugh, Neil Gorsuch, Amy Coney Barrett y John Roberts votaron a favor de la inconstitucionalidad, mientras que los progresistas Stephen Breyer, Elena Kagan y Sonya Sotomayor votaron en contra.

Jueces de la Corte Suprema. 6 son conservadores, 3 son progresistas.

Biden se había respaldado en la función de la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés), que fue facultada por el Congreso cuando fue creada para regular qué no se puede hacer en el ámbito laboral porque puede poner en riesgo a terceros.

“Aunque el Congreso indiscutiblemente le ha dado a OSHA el poder de regular los peligros laborales, no le ha dado a esa agencia el poder de regular la salud pública de manera más amplia”, dijeron en las consideraciones los jueces en mayoría. “Exigir la vacunación de 84 millones de estadounidenses, seleccionados simplemente porque trabajan para empleadores con más de 100 empleados, ciertamente cae en la última categoría“.

En otras palabras, según la Corte Suprema, la OSHA se excede en sus funciones al querer imponer la vacuna en los trabajadores a través de un pase laboral sanitario, y el gobierno demócrata incurrió en una inconstitucionalidad.

La otra votación: Se mantiene el pase sanitario para empleados de Hospitales públicos

Luego de derribar el mandato de vacunación de la OSHA, los jueces volvieron a votar sobre otra causa que llegó al mismo tiempo a su despacho, esta vez sobre la vacunación obligatoria para personal de salud en establecimientos públicos.

En este caso, los jueces Roberts y Kavanaugh cambiaron de parecer y se unieron con los progresistas para mantener el pase sanitario en centros de salud pública. La votación salió 5-4 en favor de la no inconstitucionalidad.

De esta manera, todos los trabajadores de los Centros de Servicios de Medicaid y Medicare (CMS, por sus siglas en inglés) deberán estar vacunados o podrán ser despedidos inmediatamente. Estos abarcan hospitales públicos y las clínicas privadas que reciben financiamiento del Estado.

El tribunal dijo que el mandato de vacunación para los trabajadores de la salud, a diferencia de la regulación de OSHA, se justifica con el tipo de regulaciones que los CMS han impuesto durante mucho tiempo como condición para que los proveedores de atención médica obtengan fondos federales.

En este caso, la Corte sí cree que la regulación tenga como objetivo proteger a los demás empleados y a los pacientes de estar expuestos a mayores riesgos cuando se encuentran en hospitales, hogares de ancianos, centros de rehabilitación, centros de atención quirúrgica ambulatoria y otros proveedores médicos similares.

“Por lo tanto, la regla se ajusta perfectamente al lenguaje del estatuto. Después de todo, garantizar que los proveedores tomen medidas para evitar transmitir un virus peligroso a sus pacientes es consistente con el principio fundamental de la profesión médica: primero, no hacer daño”, dijo el tribunal. 

Sería muy poco convencional que una instalación que se supone debe ayudar a las personas a curarse de enfermedades, las exponga a contagiarse de COVID-19“, dijo en los argumentos la mayoría.

En la disidencia, el juez conservador Thomas escribió: “Estos casos no tienen nada que ver con la eficacia o la importancia de las vacunas contra el COVID-19. Solo tienen que ver con si CMS tiene la autoridad legal para obligar a los trabajadores de la salud, coaccionando a sus empleadores, a someterse a un procedimiento médico que no quieren y que no pueden deshacer, y yo creo que no la tienen“.

Se calcula que un 35% de los trabajadores de salud afiliados a los CMS todavía no se han vacunado, y con este fallo deberán buscar hacerlo en los próximos días o el gobierno obligará a los hospitales y clínicas adheridas que los despidan.

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