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Estados Unidos

Fracasó el último intento de los demócratas para perjudicar la imagen de Trump antes de la elección

Los demócratas se valieron de una editorial del 2018 para hacer creer a los votantes que había una crisis dentro del gabinete de Trump. Al final, la fuente anónima terminó siendo un funcionario de cuarta línea sin contacto con el Presidente. 

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A fines del 2018, el pasquín demócrata The New York Times publicó una editorial firmada anónimamente titulada como Soy Parte de la Resistencia Dentro del Gobierno de Trump”.

Esta editorial describía una Casa Blanca disfuncional y al liderazgo de Donald Trump en un momento de crisis. Además, afirmaba ser escrita por un funcionario de alto rango que compartía el día a día con el Presidente.

Rápidamente y como era de esperarse, los grandes medios demócratas empezaron a difundir masivamente esta editorial e incluso la calificaron como una de las más importantes de los últimos años, con el objetivo de perjudicar la gestión del presidente Trump, que venía de obtener un resultado agridulce en las elecciones de medio término.

A horas de estas nuevas elecciones, el Partido Demócrata intentó reflotar esta infame historia revelando la identidad del autor que estaba escribiendo desde el anonimato.

Este autor anónimo resultó ser Miles Taylor, un ex-funcionario de bajo rango de la administración Trump, que luego de su despido de la Casa Blanca se convirtió en un empleado de Google, panelista de la cadena CNN y defensor del candidato demócrata, Joe Biden. 

Taylor se desempeñaba como jefe de gabinete de la Secretaría de Seguridad Nacional, a cargo de Kristjen Nielsen, a la cual respondía políticamente. Sin embargo, el ex-funcionario no participaba de la toma de decisiones como creían los medios demócratas, sino que de hecho, nunca tuvo contacto alguno con Trump durante su estadía como funcionario. 

Tanto Taylor como Nielsen terminaron siendo despedidos el año pasado por mal desempeño de sus funciones y su militancia demócrata en el cargo.

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Luego de la revelación, el presidente Trump tuiteó sobre el asunto,
remarcando que Taylor no era más que un funcionario de cuarta línea sin poder de decisión con quien nunca había tratado.

Incluso otros miembros ex-funcionarios ajenos a Trump, como el ex-Secretario de Prensa de la administración de George W. Bush, Ari Fleischer, afirmaron que el cargo que ocupaba Taylor por defecto no era para nada relevante. 

Días después de dar a conocer la autoría de la editorial y al ver que la opereta para perjudicar a Trump a días de las elecciones no estaba funcionado, Taylor comenzó a ventilar supuestas “conversaciones” que él asegura que tuvo con Presidente.

Lo más cómico de la situación es que muchas de estas afirmaciones, que por otra parte seguramente sean inventadas, dejan bien parado a Trump.

En sus declaraciones, Taylor “revela” que Trump quería fuera a toda costa a las tropas estadounidenses de Afganistán y Siria para evitar seguir causando muertes.

De hecho, Taylor continuó perdiendo credibilidad en los últimos días ya que, en el pasado, el ex-funcionario había negado rotundamente que él fuera el autor de la editorial. 

Las mentiras de Taylor fueron tan al extremo que el periodista de la cadena CNN, el ultra demócrata Chris Cuomo, lo trató de mentiroso.  

Hacer resurgir una editorial anónima de hace más de dos años para perjudicar electoralmente a Trump constituye un acto de desesperación extrema para el Partido Demócrata

Y, como era de esperarse, este intento tardío de “October Surprise (sorpresa que se lanza en los últimos días de octubre para perjudicar al oponente político antes de una elección) resultó ser un fiasco y una pérdida de tiempo y logística para la campaña de Biden.

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Estados Unidos

La embajada de Estados Unidos en Ucrania ordenó evacuar a las familias y personal no esencial

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En respuesta a la amenaza de invasión por parte de Rusia, el Departamento de Estado efectuó la medida que podría comenzar desde el próximo lunes.

Los familiares serán evacuados, posiblemente, desde el próximo lunes indicaron los funcionarios del Departamento de Estado a Fox News. Tambien animan a los estadounidenses que permanezcan en el país a irse en vuelos comerciales mientras estén disponibles.

Según un informe de la CNN, la embajada estadounidense en Ucrania ya realizó la solicitud a la Casa Blanca para retirar del país a todo el personal diplomático no esencial.

Fuentes cercanas al gobierno ucraniano indican que Estados Unidos notificó las medidas a efectuar en las próximas semanas. De hecho, el Presidente ucraniano Volodimir Zelenski, habló recientemente con el Secretario de Estado Antony Blinken, para informarle que le pareció una “reacción exagerada” que podría generar desconfianza en el Gobierno ucraniano.

No obstante, no fue la unica embajada evacuada. Desde el 5 de enero los rusos tomaron las mismas medidas de precaución en su embajada y los consulados. Esto puede significar propaganda o preparación para un conflicto inminente.

Por otro lado, el viernes pasado, la embajada estadounidense publicó en Twitter la ayuda enviada por el país norteamericano. Lo que sumo un malestar más para el conflicto.

Unas 90 toneladas de armamento letal y municiones para los defensores de Ucrania en el frente. Catalogado como “el primero de muchos envíos”. Esta partida había sido aprobada en diciembre, pero Blinken la dio a conocer la semana pasada.

Mientras tanto los asesores politicos de Francia y Alemania, entablaran conversaciones en “formato de Normandía” con Rusia y Ucrania, en París el 25 de enero para tratar la situación en el Este.

En paralelo, los ministros de defensa de Gran Bretaña y Rusia se reunirán en Moscú luego de que desde Downing Street dijeran que el país euroasiático seria “castigado” en caso de avanzar sobre la frontera ucraniana.

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Estados Unidos

En su primer día como gobernador, el trumpista Glenn Youngkin desarma décadas de leyes de izquierda en Virginia

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Firmó 11 decretos inmediatamente después de asumir y ordena investigar a los funcionarios del condado de Loudoun por irregularidades electorales, prohíbe cursos de adcotrinamiento educativo en las escuelas, y más.

El trumpista Glenn Youngkin juró como gobernador de Virginia el pasado 15 de enero. Ese mismo día cumplió con prácticamente todas sus promesas de campaña, firmando 11 órdenes ejecutivas que desarmaron décadas de leyes y regulaciones demócratas.

Youngkin había dado el batacazo en las elecciones especiales a gobernador el año pasado, ganando un Estado que hace muchos años que estaba en manos demócratas, e incluso Biden había ganado en 2020 por 10 puntos sobre Trump. El empresario apadrinado por Trump le ganó a Terry McAuliffe por 2 puntos y cementó la primera victoria republicana en el Estado en 15 años.

Entre otras cosas, firmó la eliminación de los cursos de la Teoría Crítica de la Raza de las escuelas, ordenó la investigación de irregularidades electorales en el condado de Loudoun de las elecciones del 2020 y eliminó el uso obligatorio del barbijo en las escuelas, habiendo sido éstas las principales propuestas de su campaña.

Los decretos ejecutivos, incluyeron:

  • Para restaurar la excelencia en la educación poniendo fin al uso de conceptos divisivos, incluida la Teoría Crítica de la Raza, en la educación pública.
  • Para empoderar a los padres de Virginia en la educación y crianza de sus hijos al permitirles tomar decisiones sobre si su hijo usa una barbijo en la escuela.
  • Para restaurar la integridad y la confianza en la Junta de Libertad Condicional del Estado de Virginia.
  • Para investigar irregularidades electorales en el condado de Loudoun.
  • Para hacer que el gobierno trabaje para los habitantes de Virginia mediante la creación del Oficial Principal de Transformación de la Commonwealth, una especie de defensor del pueblo.

  • Para declarar Virginia abierta al público, sin nuevas cuarentenas.
  • Para combatir y prevenir la trata de personas y brindar apoyo a los sobrevivientes.
  • Para establecer una comisión para combatir el antisemitismo.
  • Para retirarse de la Iniciativa Regional de Gases de Efecto Invernadero (RGGI), que ponia impuestos sobre la emisión de carbón.

Además de las órdenes ejecutivas, Youngkin firmó dos directivas gubernamentales, una para eliminar cientos de regulaciones laborales —según el gobernador, el 25% de las leyes laborales serán eliminadas— y otra para rescindir el mandato de vacunación contra el coronavirus para los empleados estatales.

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Estados Unidos

A un año de Biden: Inflación galopante, fracasos legislativos y la pandemia en su peor momento

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El Partido Demócrata entra en crisis a tan solo un año de empezar su gobierno, con un lider que ostenta una desparobación histórica por parte de la población.

Este 20 de enero se cumple un año de la asunción del demócrata Joe Biden a la presidencia. A pesar de que había llegado a la Casa Blanca con mucho optimismo, habiendo sido el candidato a presidente opositor más votado de la historia y con amplio apoyo en ambos partidos, su gestión ha sido calificada como una de las peores de la historia.

Esto se traduce a números. Estados Unidos cerró su primer año con Biden a la cabeza con una masiva inflación del 7% anual, la suba de precios más alta desde el gobierno de Jimmy Carter, 40 años atrás.

En estos últimos 12 meses, el Congreso solo le aprobó una ley importante, el “American Rescue Plan Act” —una masiva ley de gasto público para “estimular” la economía— en marzo del 2021, y desde entonces ni siquiera se ha tratado en el recinto las otras decenas de mega-reformas que envió.

El mundo está en un nivel de conflicto que no se veía hace tiempo. Mientras que Trump había sido el presidente que más acuerdos de paz firmó desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, durante este último año se reanudaron las tensiones con Corea del Norte, Irán está cada vez más cerca de desarrollar una bomba atómica, y Rusia está a punto de invadir Ucrania.

Todo esto a parte del fracaso histórico de la retirada de tropas de Afganistán, en donde murieron 13 soldados estadounidenses; más que durante la retirada de Saigón de Vietnam, y donde por lo menos 200 civiles estadounidenses quedaron varados.

La pandemia a su vez está en el peor momento desde que salió de China a principios del 2020. Más estadounidenses murieron en 2021 durante la gestión de Biden que en 2020 con el gobierno de Trump, a pesar de que el demócrata disponía de la vacuna en toda su plenitud, de los hospitales preparados con respiradores y de novedosos tratamientos paliativos como anticuerpos monoclonales.

Ante este panorama, no sorprende que Biden ostente los peores números de aprobación de un presidente en la historia moderna del país. Solo un 33% de los estadounidenses aprueban o ven con imagen positiva su gobierno; una caída de 17 puntos en un año, ya que según las mismas encuestadoras, empezó su mandato con 50% de aprobación.

El presidente demócrata tiene un 67% de desaprobación por parte de la población, un número que es compartido por prácticamente todas las encuestadoras, incluso las ultra-demócratas Civiqs y Quinnipiac.

Estos números preocupan gravemente a los jerarcas del Partido Demócrata, puesto que este año hay elecciones de medio término, donde el Congreso deberá reelegir a todos sus diputados y a un tercio de los senadores.

Según el último distritaje en base al censo del 2020, los republicanos tienen una leve ventaja en cuanto a la cantidad de distritos seguros para su partido. Esto sumado a la pésima imagen que tiene Biden, ha llevado a la prensa norteamericana a hablar de una “Red Wave” (en relación a una ola de votos en favor de los republicanos), aunque siempre hay que considerar la posibilidad de un fraude electoral.

En 2021, hubo elecciones especiales en algunos Estados, y en ambos casos hubo una enorme “marea roja”. En Virginia, donde Biden había ganado tan solo meses atrás por más de 10 puntos, ganó para la gobernación el candidato trumpista Glenn Youngkin. En Nueva Jersey, donde Biden ganó por más de 20 puntos, el republicano Jack Ciattarelli, quedó a menos de 2 puntos de ganar el histórico Estado demócrata.

Biden es un fracaso por donde se lo mire, algo esperable para un presidente que llegó al poder sin legitimidad de origen tras haber ganado el voto del Colegio Electoral a través del fraude. Las denuncias de fraude en Georgia, Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Arizona y Nevada todavía están siendo bloqueadas por autoridades demócratas o republicanas anti-Trump, pero ya casi no quedan dudas del masivo atraco a la democracia que impulsó la izquierda norteamericana.

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