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Estados Unidos

Toda la evidencia que demuestra cómo el Partido Demócrata cometió el mayor fraude electoral en la historia de los Estados Unidos en las elecciones de 2020

En La Derecha Diario recopilamos toda la evidencia presentada por el equipo del Presidente Trump en forma legal, analítica y testimonial que muestra cómo Joe Biden y el Partido Demócrata orquestaron el mayor fraude electoral en la historia del país.

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En los últimos días, luego que el Congreso nombrara a Joe Biden como Presidente-Electo el pasado 6 de enero, los medios salieron en bloque a solidifcar el relato de que las denuncias que el presidente Donald Trump presentó ante la Justicia sobre el fraude electoral estaban infundadas. 

Desde La Derecha Diario decidimos hacer una recopilación de toda la prueba testimonial, legal y analítica de los sucesos ocurridos antes, durante y después de la fatídica noche del 3 de noviembre cuando se consumó uno de los atentados contra la democracia más grandes de la historia.


El voto por correo, la principal arma de los demócratas. 

Usando de justificativo la pandemia, los gobernantes demócratas impusieron a lo largo y ancho del país el llamado voto por correo universal. Esta metodología consiste en enviar, desde el Correo nacional, sobres con boletas a los domicilios de todas las personas habilitadas para votar en la elección, desde principios del mes de octubre hasta el mismo 3 de noviembre. La gente pone su voto y este es luego 

Este método, a pesar de las mentiras que han dicho los medios demócratas, es la primera vez en la historia del país que se implementa. Ya que el único voto por correo que existía previamente era el llamado “voto en ausencia“, donde el votante debe registrarse previamente, dejar algún tipo de identificación para luego recibir la boleta en su casa.

El mayor problema del voto por correo se radica en su poca seguridad. En los Estados Unidos no es necesario presentar una identificación (DNI) a la hora de ir a votar como sucede en otros países, incluso en países “tercermundistas” como Argentina o Brasil, sino que basta con registrarse en el sitio web de cada Estado.

Las personas que se registraban online para votar aplicaban inmediatamente para que se les fuera enviado un voto por correo. 

Mapa que muestra cómo fue usado el voto por correo universal en la última elección. Sólo los estados marcados en rojo no permitían su utilización. 

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De esta manera, según los cientos de testigos que se presentaron bajo juramento frente a tribunales electorales e investigaciones parlamentarias, el voto por correo fue la clave para torcer el rumbo en esta elección en favor de Joe Biden.

Por lo menos 4 millones de votos en seis Estados distintos fueron completados de manera fraudulenta, sea porque las firmas no coincidían con los registros, los votos contabilizados pertenecían a personas ya fallecidas o que se habíam mudado de Estado.

Solamente en las demandas presentadas por el equipo legal oficial de Trump, hubo casi 300 fiscales de mesa y observadores republicanos que testificaron que vieron fraude electoral. Tomando de las declaraciones bajo juramento de personas como Braden GiacobazziJacqueline Zaplitny, y Alexandra Seely, las autoridades electorales de Pensilvania, Michigan, Wisconsin y Georgia tenían un sesgo anti-Trump, que se notó en toda la jornada del recuento de votos.

Las siguientes son las declaraciones de estas personas:

Observé cajas con votos siendo transportadas sin estar precintadas correctamente“.

Observé que cargaron cajas a un camión de Penke Truck Rentals con patente de Indiana” -estando en Michigan; los votos solo pueden ser manipulados por empleados del Correo nacional-. “Me dijeron que las cajas tenían boletas en blanco

En numerosas ocasiones, no se me permitía acercarme mientras los observadores demócratas se movían libremente por toda la mesa“.

Voluntarios demócratas me agredieron verbalmente“.

Cada vez que me acercaba a la mesa, los observadores demócratas me tapaban la visión“.

Quise hablar con otros colegas republicanos para evitar que nos tapen la vista, pero nos dijeron que estaba prohibido conversar entre nosotros“.

Si se le bajaba un poco el barbijo a un observador republicano, las autoridades nos expulsaban del edificio, pero si eso le pasaba a un observador demócrata, se le permitía quedarse“.

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Error y fraude se convierten en un problema a medida que el voto por correo aumenta“: Editorial del pasquín demócrata The New York Times del año 2012 que ya alertaba de los peligros del voto por correo. 
Hoy, 8 años después, este mismo medio de comunicación asegura que la elección de noviembre fue la más segura de la historia. 


A la medianoche del 3 de noviembre y con más del 90% de los votos escrutados, Trump disfrutaba de una cómoda ventaja y los medios de comunicación estaban a punto de declararlo como ganador. 

En Pensilvania, su ventaja era de 555.189 votos; en Georgia, de 356.945; en Michigan, de 293.052 y en Wisconsin, de 112.022 votos. Todas esas ventajas desaparecieron cuando a la madrugada comenzaron a llegar los votos por correo que el servicio postal todavía no había llegado a recolectar antes del día 3. 

Durante los últimos dos meses, se han registrado en estos 6 Estados todo tipo de denuncias; desde personas ya fallecidas que han votado en esta elección hasta acusaciones de votos emitidos bajo presión de punteros políticos o por soborno.

Cuadro que muestra los distintos tipos de denuncias que fueron comprobadas en los Estados. 

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Arizona

El Estado ubicado en la región oeste del país fue históricamente uno de los bastiones republicanos más férreos y tomó por sorpresa a todos cuando las autoridades confirmaron que Joe Biden lo había ganado por 10.500 votos. 

Entre los informes electorales que más sobresalieron se encuentra el del matemático Bobby Piton, que luego de observar la evidencia calificó a la elección presidencial del 2020 como “el mayor fraude en la historia del país”. 

Bajo el modelo analítico de Piton, presentado bajo juramento en el Senado estatal y que usa como evidencia la cantidad de votantes probables y patrones y estadísticas de votaciones en los distintos condados, estimó que más de 300.000 personas votaron de manera fraudulenta en Arizona.

Es fácil concluir que la gran mayoría de estos votos habrían sido para Biden, por lo cual esa ventaja de 10.500 votos no es cierta, y los verdaderos números se parecerían más a los de la elección de 2016.


A pesar de los testigos, los modelos estadísticos y la voluntad de la Legislatura para revisar los resultados, la Secretaria de Estado de Arizona, la republicana anti-Trump Katie Hobbs, rechazó todos los pedidos para auditar los resultados donde se compararían las firmas y se podría descubrir estos votos fraudulentos.

A pesar de la negativa de Hobbs, un juez local ordenó que se tome una muestra y que expertos de ambos partidos examinen una cierta cantidad votos por correo para averiguar si hubo fraude.

El experto del Partido Republicano concluyó que 6 de cada 100 votos poseían algún tipo de error o fueron emitidos de manera fraudulenta, mientras que el del Partido Demócrata concluyó que 11 de cada 100 caían bajo esta categoría.

A pesar de encontrar que entre 6% u 11% de los votos eran inválidos, la Justicia de Arizona igual decidió rechazar la demanda, mientras que la diferencia entre Biden y Trump fue del 0,3%

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Georgia 

El Estado sureño, manejado por republicanos anti-Trump, es uno de los lugares donde el equipo legal de Trump más indagó y recopiló evidencia. 

En una audiencia presidida por legisladores locales que tenía como objetivo detectar la magnitud del fraude, el abogado personal del Presidente, Rudy Giuliani, presentó más de una decena de testigos que ejercían como observadores del Partido Republicano en la noche de la elección.

Los observadores atestiguaron cómo las autoridades del pabellón donde se estaban contando los votos los invitaron a retirarse a altas horas de madrugada de manera intencional para que luego los trabajadores pudieran retomar el conteo sin la presencia de ellos. 


En otras de las audiencias, el abogado Ray Smith, quien lideró la defensa legal del Presidente Trump en el Estado, presentó una lista de todas las personas que emitieron su voto de manera ilegal, entre las que figuran 2.506 presos, 66.248 menores de edad y 10.315 personas fallecidas. 


Otra investigación del grupo de abogados Judicial Watch muestra que más de 4000 personas no residentes en el Estado votaron en la elección, cometiendo así un delito electoral. 

En el recuento de votos realizado en el Estado, el mismo Secretario de Estado encargado de la elección, el republicano anti-Trump Brad Raffensperger, admitió que se descubrieron más de 2.500 votos que se encontraban “perdidos” y que no fueron contados. Curiosamente, esos votos favorecían enormemente a Trump.

Como en Arizona, Raffensperger no realizó ninguna auditoría de las firmas, aunque hizo tres recuentos; recuentos donde se contó una y otra vez los mismos votos fraudulentos sin permitir que se verifique su veracidad.

Otros errores, relacionados a la tabulación de las máquinas electrónicas, también fueron reportados, como una tarjeta de memoria que “había sido extraviada” que tenía 2.755 votos; todos de Trump.

Tomando de referencia el informe del mismo Partido Republicano de Georgia, la cantidad de votos por correo rechazados en la elección por su falta de validez  representa el menor número de su historia, con tan sólo un 0.3% de de los millones de votos emitidos siendo rechazados. 

En comparación, en las elecciones legislativas de 2018, la tasa de rechazo fue del 3%, lo que denota el poco control que han tenido los sufragios por correo en Georgia y los cientos de miles de votos fraudulentos que fueron contados igualmente.

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Michigan

Por su parte, Michigan fue uno de los lugares donde más se han denunciando irregularidades, relacionadas especialmente a las máquinas electorales de la empresa Dominion, encargada de la tabulación de votos en el Estado. 

Cabe destacar que Trump, según las autoridades estatales, perdió Michigan por más de 150.000 votos, una diferencia abismal comparado a los otros 6 Estados en los que también se denuncia fraude. 

En el condado de Antrim, las autoridades demócratas estatales debieron reconocer que más de 3.200 votos de Trump fueron transferidos de manera errónea hacia Biden por un error en las máquinas electrónicas durante el conteo.

Esto solo se pudo reconocer porque el Estado era un bastión del Partido Republicano y sorprendió a los mismos fiscales de mesa que la diferencia entre Biden y Trump haya sido tan pequeña. Al verificar con las computadoras el conteo, se descubrió que si bien las boletas en papel le daban una abultada victoria al Presidente, la máquina contaba muchos de estos votos para los demócratas. 

Dicha rectificación dio lugar a que una empresa dedicada a investigar fraudes electrónicos realizara una auditoria forense donde asegura que las máquinas de Dominion fueron programadas con el propósito de transferir los votos de Trump hacia Biden. 

A pesar de la conclusión de los auditores independientes, la Justicia no dio lugar para que se cambien los resultados.

La evidencia en el Estado del noreste del país continuó siendo apabullante y consistente con lo que se viene denunciando hace meses. 

En la madrugada del 4 de noviembre, más precisamente a las 6:12 de la mañana, un bache de 150.000 votos por correo fueron cargados y le otorgaron la ventaja a Biden por primera vez. De esos 150.000, un 96% de ellos fueron para Biden y sólo el restante 4% para Trump.
Estas estadísticas no tienen sentido en una elección en Estados Unidos: ni en las dictaduras africanas el dictador de turno es electo con el 96% de los votos. De hecho, en las demás discretizaciones de los lotes de votos de Michigan, Biden nunca obtuvo más del 70% del voto por correo.

Otras investigaciones paralelas, como la del experto en elecciones Richard Baris, muestran que en la base electoral que figura en la web del Estado, más de 9.000 personas ya fallecidas aparece como que votaron por correo en esta elección. 

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Nevada

En el Estado de Nevada, las autoridades demócratas certificaron la elección en favor de Joe Biden, asegurando que el ex-Vicepresidente había resultado ganador por una diferencia de 33.000 votos

Una investigación liderada por el ex-Fiscal General del Estado, Adam Laxalt, que puso el foco en el condado ultra-demócrata de Clark (lugar donde Biden obtuvo la mayor cantidad de votos), muestra que más de 1.500 personas muertas votaron en la elección, 2.468 personas lo hicieron de manera ilegal desde otros Estados, 42.000 votos fueron emitidos de manera doble —por correo y presencialmente—, y alrededor de 20.000 personas votaron desde una dirección falsa.

Asumiendo que todos estos votos fraudulentos fueron para Biden, Trump debería haber ganado el Estado por 32.000 votos.

Desde un análisis estadístico, la experta Dorothy Morgan proveyó un gráfico que ilustra un inusual ascenso de personas registradas para votar por Biden en la elección durante los meses pre-electorales entre julio y noviembre.

Según la experta, más de 13.000 de estas registraciones carecen de información básica, por lo que podrían provenir de personas ya fallecidas o registradas a la fuerza por punteros políticos demócratas.

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Pensilvania 

Pensilvania ha sido el Estado indudablemente más polémico de la elección. No solo por las denuncias de fraude si no porque todos los votos por correo deberían haber sido descartados. 

En octubre del 2019, el gobernador demócrata Tom Wolfe aprobó unilateralmente una ley llamada “Act 77“, que habilitaba el voto por correo en todo el Estado de manera universal, sin tener que justificar tu ausencia. Esto antes de la pandemia de coronavirus.
Luego, en 2020, defendió la aplicación de esta ley debido a la “emergencia del coronavirus”, cuando algunos miembros de la Legislatura reclamaban su inconstitucionalidad.
En Pensilvania es necesario aprobar cualquier cambio a la metodología de votación mediante un referéndum, que en este caso todavía no se llevó a cabo.
A partir de la ley, los residentes podían emitir su voto sin moverse desde casa y sin necesidad de presentar una justificación para realizar su sufragio de manera remota, lo que permitió un surgimiento de millones de votos carentes de verificación.

La decisión unilateral del gobernador Wolfe fue catalogada como inconstitucional por parte de un Tribunal de Segunda Instancia estatal, pero la Corte Suprema no quiso meterse en la disputa electoral y rechazó expedirse sobre esta demanda.

Finalmente, sin la decisión de la Corte Suprema, la medida cautelar no se sostuvo y a pesar de que el pedido de inconstitucionalidad sigue abierto, el Estado de Pensilvania certificó sus resultados en favor de Biden, y fueron sostenidos en el Congreso Nacional el 6 de enero.

Además de este argumento constitucionalista, el equipo de Trump denunció irregularidades. Particularmente en el hecho de que en ningún momento los observadores pudieron acercarse a las mesas donde se contaban los votos.

En la noche del 3 de noviembre, los observadores republicanos, por orden del Gobernador, se vieron obligados a monitorear el conteo de votos alejados por hasta más de 11 metros de los trabajadores. 

Según un modelo del prestigioso profesor de matemáticas egresado de Yale, Steven Miller, el cual fue presentado ante un tribunal local a mediados de noviembre, más de 100.000 sufragios carecían de validez e igualmente fueron contados. 

Otros expertos que también testificaron en la audiencia en el Senado estatal incluso presentaron modelos e investigaciones aún más concluyentes, que estiman hasta más de 1,2 millones de votos fraudulentos de todo tipo, apuntando también al papel que jugaron las máquinas de Dominion en el proceso, que habrían actuado de la misma manera que en Georgia.

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Wisconsin

En Wisconsin sucedió algo similar a Pensilvania. El gobernador demócrata, Tony Evers, usó de justificativo la pandemia para calificar a los votantes del Estado bajo el término “indefinidamente confinado”, lo que permitió agrandar enormemente el alcance de los votos por correo. 

El 14 de diciembre del pasado año, la Corte Suprema del Estado falló a favor del Partido Republicano y admitió que Evers utilizó de manera abusiva el término de “indefinidamente confinado” para enviar millones de votos por correo a personas que no lo habían solicitado.

Sin embargo, ningún Tribunal se animó a descartar los votos por correo inconstitucionales y, basándose en la inacción de la Corte Suprema nacional en Pensilvania, los resultados se certificaron igual.

Los baches de cientos de miles de votos por correo ocurridos a altas horas de la madrugada también sucedieron en Wisconsin, tal como lo muestra este gráfico.

De este lote, Biden obtuvo el 89%, o sea unos 143.379 votos.

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La magnitud del fraude y las irregularidades acontecidas en la última elección llegaron incluso hasta Estados netamente conservadores como Texas. 

Gracias a una investigación hecha por el grupo Project Veritas, la Justicia de Texas arrestó a una puntera política del Partido Demócrata por fraude electoral.

Todavía no se conoce la verdadera magnitud de su caso, pero se cree que Trump debió haber ganado Texas por una diferencia de votos mucho mayor.

Por último, es importante aclarar que contrario a lo que muchos medios dicen, la Corte Suprema de los Estados Unidos no desestimó los casos elevados por el Presidente Trump referidos al fraude de la elección, sino que rechazó las respectivas medidas cautelares que se solicitaban con el objetivo de frenar la certificación en favor de Biden antes de que haya una resolución definitiva del caso. 

Actualmente, el máximo tribunal tiene pendientes 8 demandas judiciales que exponen el fraude y la inconstitucionalidad de la expansión del voto por correo hecha unilateralmente por gobernadores demócratas.

De todos modos, si eventualmente la Corte se expide en favor de Trump en estos casos, la presidencia de Biden no correrá peligro ya que él fue elegido por el Colegio Electoral, que en su mayoría no le importa el voto popular, e incluso este voto fue ratificado por el Congreso Nacional.

Lo que sí se lograría con la resolución de este conflicto es poder concluir con el respaldo de la Corte que el Partido Demócrata usó como arma de fraude político el voto por correo para alterar la elección de una manera nunca vista en la historia, y probablemente el Congreso se vería obligado a pasar una reforma electoral para que nunca más vuelva a ocurrir algo así.

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Economía

La secretaria del Tesoro Janet Yellen admite que la inflación en Estados Unidos no bajará hasta 2023

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La máxima dirigente de las finanzas públicas en el Gobierno de Biden admite que la inflación no empezará a bajar en lo que resta del año. La Reserva Federal volvió a subir la tasa de interés de corto plazo en 75 puntos básicos. 

La Casa Blanca admite que su diagnóstico inicial acerca de la inflación fue completamente obliterado por la realidad. La secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, la demócrata Janet Yellen, admitió que la inflación difícilmente podrá bajarse en lo que resta del 2022, y pretende concretar los primeros resultados positivos para el año próximo. 

La inflación interanual alcanzó el 8,25% al término del mes de agosto, y registró un pico de hasta el 9% en junio. La inflación subyacente aumentó al 6,32% interanual en agosto y se aceleró con respecto a los dos meses previos. 

Creo que ciertamente va a bajar el próximo año, aunque, seamos claros, hay riesgos. La invasión rusa de Ucrania no ha llegado a su fin, estamos viendo que Putin usa el petróleo y el gas como armas para luchar en esta guerra, por lo que seguimos siendo vulnerables a las crisis de suministro. Pero creo que la FED está claramente comprometida con reducir la inflación, y espero que tenga éxito”, declaró Yellen. 

Bajo la dirección del presidente Joe Biden, el Gobierno de los demócratas aprobó un masivo programa de estímulo fiscal entre febrero y marzo de 2021, que llegó el déficit primario del Estado del 14,2% del PBI a casi 17%, y el déficit total aumentó del 15,8% al 18,2% del producto. 

Las medidas irresponsables del Gobierno se tornaron imposibles de financiar en los mercados de deuda convencionales, por lo que la Reserva Federal debió comprar la deuda del Tesoro y permitir un nuevo incremento de la oferta monetaria en consecuencia. Este hecho significó el golpe de gracia para que la inflación dejara de ser percibida como transitoria, y se enquistara en la economía estadounidense.

La Reserva Federal dirigida por Jerome Powell determinó un nuevo aumento de la tasa de interés para los bonos a corto plazo, por una cuantía de 75 puntos básicos. De esta manera, el umbral de la tasa de corto plazo oscila entre el 3% y el 3,25%

La tasa de política monetaria persiste en un nivel holgadamente por debajo de la inflación interanual, y por debajo de las recomendaciones sugeridas por la Regla de Taylor u otras normativas convencionales para la determinación de la política monetaria. 

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Estados Unidos

Biden generó la peor crisis migratoria de la historia: 250.000 ingresaron ilegalmente por la frontera en agosto

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Se registraron 203.598 detenciones en agosto, mientras la crisis migratoria iniciada por Biden se profundiza y llega al peor momento de la historia.

El número de detenciones de migrantes en la frontera sur aumentó a más de 200.000 en agosto, el segundo número mensual más alto de la historia de Estados Unidos, solo superado por los numeros de agosto del año pasado.

Hubo exactamente 203.598 detenciones en la frontera en el mes de agosto de este año, un ligero aumento de los 199.976 encontrados en julio y ligeramente menos que los 209.840 encontrados en agosto del año pasado.

En número de detenciones no representa la cantidad de cruces ilegales, ya que se estima que entre el 20% y el 30% de los cruces no llegan a ser interceptados por la policía fronteriza, por lo que el número total de ingresos de inmigrantes ilegales está más cerca de los 250.000.

Desde la llegada de Biden a la Casa Blanca, el pasado 20 de enero del 2020, hasta la fecha, se han registrado casi 4 millones de detenciones en la frontera sur, unos 1,7 millones de detenciones durante el 2021, y 2,2 millones de encuentros en lo que va del año.

En el primer día en la Casa Blanca, Biden impulsó una serie de reformas a las políticas migratorias de Estados Unidos. Ordenó frenar inmediatamente la construcción del muro fronterizo, además de publicar una circular donde le pedía “decencia, flexibilidad y humanidad” a los policías de la patrulla fronteriza.

Además, en un discurso durante los primeros días de su gobierno en enero del año pasado, anunció que estaba analizando la amnistía para 10 millones de inmigrantes ilegales actualmente en el territorio estadounidense. Estas palabras le dieron la esperanza a millones de latinoamericanos, de que si cruzaban la frontera con vida podrían en algún futuro conseguir la amnistía.

En los meses siguientes, la frontera enfrentó un aumento de migrantes provenientes de Centroamérica, especialmente caravanas de Nicaragua, El Salvador y Honduras, que culminó con la crisis total del mes de agosto del año pasado.

La misma situación se está repitiendo este año, con inmigrantes de Venezuela, Nicaragua y Cuba, que según las autoridades estaba impulsando una “nueva ola de migración” en todo el hemisferio. 

Según los datos de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), las detenciones de migrantes provenientes de México y de Centroamérica se redujeron por tercer mes consecutivo, representando solo el 36% de los encuentros, mientras que un 55% de las detenciones fueron de personas escapando de los regímenes totalitarios de Venezuela, Cuba y Nicaragua, un aumento del 175% respecto a la composición del año pasado.

En esta ola migratoria, informes de inteligencia aseguran que hay miles de criminales que fueron liberados de las cárceles venezolanas, nicaragüenses y cubanos para que se infiltren en Estados Unidos.

El informe, confeccionado para enviarse a los agentes de la patrulla fronteriza, instruye a los oficiales que extremen los cuidados al encontrarse con los grupos de inmigrantes en la frontera, ya que entre en los liberados se encuentran presos con condena firme por violación, asesinato y tráfico ilegal.

Los regímenes comunistas fallidos en Venezuela, Nicaragua y Cuba están impulsando una nueva ola de migración en todo el hemisferio occidental, incluido el reciente aumento de encuentros en la frontera suroeste de los Estados Unidos”, dijo el comisionado de CBP, Chris Magnus, en un comunicado.

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Economía

Con la inflación más alta de la historia, Biden anunció un paquete de US$ 3.000 millones para “ayuda exterior”

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Los demócratas pretenden aumentar el gasto público para ayudar a otros países, en medio de una de las más fuertes recesiones de Estados Unidos de la historia. El programa anunciado busca abordar la “inseguridad alimentaria” tras el incremento de los precios de las commodities a nivel mundial. 

El Gobierno de Joe Biden sigue ampliando las partidas para la ejecución presupuestaria de 2022. Como parte de su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, Biden anunció la ampliación de la ayuda fiscal al exterior por US$ 2,9 mil millones

Se trata de una extensión que será exclusivamente destinada a la “inseguridad alimentaria” mundial, en respuesta al fuerte incremento de los precios de las materias primas tras la guerra entre Rusia y Ucrania. También se incluyen partidas asociadas a la atención médica y la provisión de agua potable. 

Entre los factores más importantes, el encarecimiento de los precios de la energía, los fertilizantes y los alimentos afectan directamente al poder adquisitivo de los deciles más bajos. 

En su discurso, Biden también apuntó contra los países que aplican restricciones a la exportación de granos y alimentos, hechos que limitan la oferta global. Argentina constituye un caso parasimpático en esta materia, ya que mantiene controles de capital, de acceso a las divisas, retenciones a la exportación y restricciones sobre las exportaciones ganaderas. 

“Hacemos un llamado a todos los países para que se abstengan de prohibir las exportaciones de alimentos o acumular granos mientras tanta gente sufre”, anunció Biden. 

El grueso de los recursos serán aplicados y administrados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que generalmente consolida la mayor parte de las transferencias sociales al exterior junto con el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado, entre otros. 

Solamente en lo que va del año, el Gobierno de Biden estableció un monto de hasta US$ 6,9 mil millones en concepto de transferencias hacia el exterior para ayuda alimentaria, por lo que con la nueva ampliación anunciada el presupuesto total asciende a los US$ 9,8 mil millones

La decisión se toma en medio de un delicado clima interno, marcado por la recesión, la necesidad de equilibrar las finanzas públicas del Estado y la disparada de precios. Los contribuyentes estadounidenses deberán cargar con una nueva ampliación del gasto del sector público vía impuestos, pero sin percibir ningún tipo de beneficio en base a ello. 

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