La Argentina vive un momento económico muy especial, en nuestro libro Cambia la música, hay que cambiar el paso, reflejamos cómo pasamos de una economía cerrada a una economía abierta, del déficit fiscal al superávit fiscal, de tipos de cambios múltiples con brechas estrafalarias a tipo de cambio único, de cepo total a solo cepo para personas jurídicas, y así podríamos seguir la lista de muchísimos cambios que hicieron que la forma de hacer negocios sea diametralmente opuesta al pasado.
En la Argentina del pasado, la inflación era de tres dígitos, la devaluación espantosamente alta, y el financiamiento a tasa negativa, en la actualidad la inflación está descendiendo rumbo a un dígito en los próximos 24 meses, un tipo de cambio estable, y financiamiento a tasa de interés positiva. Todo esto trae como correlato que ya no es negocio mantener altos stocks, trabajar con dinero de terceros, y el camino que tenemos por delante es competir, por ende hay que trabajar en reducir costos, invertir en bienes de capital, ser eficiente, productivo y tener medido el negocio.
Es interesante analizar el mercado cambiario del Banco Central para dimensionar el cambio que tuvo nuestra economía. En los primeros 29 meses de Javier Milei en el gobierno el superávit de cuenta corriente cambiaria fue de U$S 2.705 millones, mientras que en los 29 meses anteriores a diciembre 2023 el déficit era de U$S 3.258 millones. Argentina tiene superávit fiscal, de cuenta corriente y necesidades de financiamiento, no hay por qué pensar en una devaluación del peso.
La diferencia entre el cobro y pago de las importaciones es brutal, actualmente contamos con un saldo positivo de U$S 49.976 millones, mientras que en los 29 meses anteriores el saldo positivo es de U$S 35.647 millones, una diferencia de U$S 14.329 millones.
Las necesidades de financiamiento en los 29 meses anteriores a la asunción de Javier Milei eran negativas en U$S 16.227 millones, mientras que ahora el saldo es positivo en U$S 14.146 millones, una mejora de U$S 30.373 millones.
Informes privados Salvador Di Stefano
Los préstamos financieros, títulos de deuda y líneas de crédito de las empresas privadas a través de ON y provincias con bonos tiene un saldo positivo de U$S 28.094 millones bajo el gobierno de Javier Milei, mientras que el saldo 29 meses antes era negativo en U$S 12.407 millones, lo que nos da una diferencia de U$S 40.501 millones.
El apoyo del FMI y los organismos financieros internacionales fue explícito bajo el gobierno actual, ya que los saldos de los desembolsos suman U$S 19.465 millones, mientras que 29 meses antes sumaban U$S 6.343 millones.
Claramente el gobierno de Javier Milei logró en 29 meses aumentar el saldo de la balanza comercial, lo que denota que no existe atraso cambiario, ya que hay un cambio brutal en la estructura económica. En 29 meses el campo aportó U$S 89.721 millones, el petróleo U$S 18.890 millones, y la minería U$S 14.000 millones. Las personas humanas en el mismo período compraron U$S 59.262 millones, lo que denota que muchos aún no han cambiado el paso.
Conclusión
Argentina era, históricamente, un avión que volaba con 4 motores que eran el campo, la industria, el comercio y los servicios, de todos estos solo uno generaba dólares, era el campo. Si algún presidente en su tercer mandato de gobierno sufría una sequía, era muy probable que perdiera las elecciones.
Argentina exportaba en torno de los U$S 60.000 millones, y una sequía se llevaba entre U$S 10.000 y U$S 15.000 millones, el final estaba cantado. El político que llegaba a la presidencia debía saber cómo sería el clima en su período de gobierno, así terminaron los mandatos de Cristina, Mauricio, y Alberto (Este último podría haber perdido igual si el clima le era favorable).
En la actualidad, Argentina tiene cambios en los motores de crecimiento, hoy son el campo, el petróleo más gas, la minería y la industria del conocimiento, los cuatro motores son generadores de dólares. A esto hay que sumarle que en la última campaña tuvimos una cosecha récord de 170 millones de toneladas, con lo cual el clima en esta oportunidad jugó a favor. Las exportaciones esperadas para el año 2026 sumarían U$S 100.000 millones, con un aumento considerable frente a años anteriores. Si en el año 2027 se concreta la puesta en marcha del oleoducto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) las exportaciones superarían los U$S 110.000 millones, y podrían superar los U$S 130.000 millones para el año 2030.
Informes privados Salvador Di Stefano
El secreto de este cambio, es que el actual gobierno les dio seguridad jurídica a las inversiones, la Argentina tiene superávit fiscal, un régimen de incentivos para las grandes inversiones (RIGI) que iguala el tratamiento impositivo de las inversiones a nivel local con las internacionales, cuando se invierten más de U$S 200 millones. Este régimen es la guía a seguir, para reducir los impuestos a los agentes económicos locales.
A esto le sumamos que el Banco Central limpió su pasivo de instrumentos en pesos que debilitaban su balance, como eran las Lefis, las Leliqs, Pases, Puts, Franquicias y la enorme cantidad de pesos que existían en el sistema. Por otro lado, las reservas ascendían a U$S 21.209 millones cuando asumió el gobierno de Javier Milei, con una deuda con importadores de U$S 40.000 millones que no estaba registrada en el BCRA. En la actualidad, cuenta con reservas por U$S 48.369 millones, y ya esta saldada la deuda con importadores.
Con desequilibrio macroeconómico las empresas tenían un equilibrio micro que aprovechaba los errores de política económica en que incurrían los gobiernos pasados, esto hacía que la inflación, la devaluación, la tasa de interés negativa y una economía cerrada disimulaba los errores de los agentes económicos.
Con equilibrio macroeconómico, las empresas tienen que cambiar la forma de gestionar el negocio para arribar a un equilibrio microeconómico diferente al que tenían con otro gobierno. Ahora nada disimula tus errores, la inflación es baja, con lo cual se necesita una mayor dotación e capital para ganar dinero, ante la disminución de las tasas de rentabilidad. El dólar está estable y las tasas de interés son positivas ante la inflación. Lo más importante, es que tienes una economía abierta, por ende, los productos locales compiten con los importados, lo que les pone un techo a los precios.
Argentina, un país diferente, que cambió el régimen económico, que va a crecer en forma sostenida más de un 3,0% anual, y en donde la gestión empresarial cambió rotundamente. Como decía el conductor de un programa de televisión en la década del 90, esto es la supervivencia del más apto. Cambió la música, hay que cambiar el paso, y si no quieres cambiar el paso, el mercado cambia los bailarines.
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