El gobierno dio media sanción al proyecto de ley de Ficha Limpia. Un paso fundamental para que la política no sea el refugio de quienes traicionaron a la Patria y la hundieron sistemáticamente gobierno tras gobierno. San Agustin dijo hace más de 1.500 años: “Si se quita la justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones?” Esta media sanción es poder volver a creer en la política, la justicia y tantas virtudes propias de nuestros próceres que hoy pueden volver a tener lugar.
Esta ley es la clara muestra de que este gobierno no vino unicamente a exterminar la inflación y ordenar la economía. No solo trabajamos por reducir la inseguridad, defender nuestra soberana y combatir el narcotrafico. Nuestro compromiso va más allá: estamos mostrándole al mundo que es posible limpiar la política de los corruptos que manejan el poder.
Argentina, de una vez por todas, está marcando un camino de orden, de justicia y libertad. La ley de Ficha Limpia es una herramienta indispensable para fortalecer la democracia y devolverle a la ciudadanía la confianza en sus representantes. Porque este era el principal reclamo de la sociedad y esta fue nuestra convicción para involucrarnos en política: vinimos a simplicarle la vida a la gente y a complicársela a los corruptos.
En estos intensos meses de recuperar las ideas de la defensa de la vida, la libertad y la propiedad ya avanzamos con la Boleta Única de Papel, discutimos la eliminación de las PASO, y acompañamos a un presidente que desde el 10 de diciembre del 2023 desplegó todos sus esfuerzos para superar de manera definitiva la situación que aquejaba al país en el momento de la asunción de la actual administración.
Por eso, este año nos engloba bajo la premisa de la reconstrucción de nuestra nación. Esta claro que tenemos mucho trabajo por delante. Las reformas tienen que continuar para combatir la corrupción.
Tal como sostiene Aristóteles, “todas las constituciones hechas en vista del interés general son puras porque practican rigurosamente la justicia; y todas las que sólo tienen en cuenta el interés personal de los gobernantes están viciadas en su base, y no son más que una corrupción de las buenas constituciones; ellas se aproximan al poder del señor sobre el esclavo”.









