La izquierda occidental ha hecho de la expiación de la civilización occidental (culpable del colonialismo, la esclavitud, o el patriarcado) una religión. Pero calla cuidadosamente la trata arabomusulmana por ejemplo, aunque es más antigua, más mortífera y todavía viva en algunos países. No hay ninguna coherencia moral aqui. Ninguna otra civilización se impone a sí misma ese nivel de autodestrucción intelectual.
En 2001, Francia aprueba la ley Taubira, que reconoce la trata negrera atlántica y la esclavitud colonial como crímenes contra la humanidad. Caen las estatuas, se rebautizan las calles, y la izquierda celebra. La expiación se convierte en política de Estado.
Ese mismo año, nadie propone reconocer la trata arabomusulmana. Un silencio que dice mucho…









