El informe también señaló que la violencia ejercida por grupos criminales y armados no estatales continúa afectando la estabilidad democrática en diversas naciones.
En Haití, las bandas delictivas provocaron el colapso del Estado, mientras que en México y Ecuador, el crimen organizado ha atentado contra figuras políticas e interferido en procesos electorales.
Además, en El Salvador y Honduras, las políticas de seguridad implementadas por sus gobiernos generaron inquietudes sobre su impacto en los derechos humanos, según explica el informe.
El documento también pone énfasis en la situación de Venezuela, donde el régimen de Maduro inhabilitó a la principal figura opositora, María Corina Machado.
A pesar del deterioro generalizado, el informe subraya avances en países donde la ciudadanía ha conseguido frenar el avance del autoritarismo.
"Los acontecimientos que tuvieron lugar en Bangladesh, Senegal y Corea del Sur durante el año pasado demostraron, y no por primera vez, que los ciudadanos comunes tienen el poder de rechazar el autoritarismo, proteger las instituciones libres y exigir cuentas a sus líderes", concluyó Freedom House.