En el marco geopolítico actual, mientras el Gobierno Nacional encabezado por el presidente Javier Milei defiende la soberanía y la libertad de la patria en los foros internacionales, sectores de la ultraizquierda buscan articular redes de contención ideológica. En la misma jornada en que el jefe de Estado argentino ratificó ante la Asamblea General de la ONU que "Malvinas es una causa nacional", el oficialismo bonaerense protagonizó una cumbre en el exterior que generó un fuerte repudio. En ese escenario global, el nefasto gobernador kirchnerista Axel Kicillof decidió alinearse explícitamente con figuras internacionales hostiles al rumbo trazado en la Argentina.
Descendiendo al plano de las negociaciones particulares, Axel Kicillof participó de un desayuno institucional en Gracie Mansion, residencia oficial ubicada en la ciudad de Nueva York, urbe que cuenta con 8.120.000 habitantes.











