Durante el encuentro en Nueva York, el gobernador kirchnerista compartió un desayuno con los zurdos promotores de la campaña de odio contra la Argentina.
En el marco geopolítico actual, mientras el Gobierno Nacional encabezado por el presidente Javier Milei defiende la soberanía y la libertad de la patria en los foros internacionales, sectores de la ultraizquierda buscan articular redes de contención ideológica. En la misma jornada en que el jefe de Estado argentino ratificó ante la Asamblea General de la ONU que "Malvinas es una causa nacional", el oficialismo bonaerense protagonizó una cumbre en el exterior que generó un fuerte repudio. En ese escenario global, el nefasto gobernador kirchneristaAxel Kicillof decidió alinearse explícitamente con figuras internacionales hostiles al rumbo trazado en la Argentina.
Descendiendo al plano de las negociaciones particulares, Axel Kicillof participó de un desayuno institucional en Gracie Mansion, residencia oficial ubicada en la ciudad de Nueva York, urbe que cuenta con 8.120.000 habitantes.
Axel Kicillof y Pedro Sánchez
Durante la actividad, el mandatario de la Provincia de Buenos Aires se mostró junto al alcalde comunista musulmán Zohran Mamdani y al presidente de España y titular de la Internacional Socialista, Pedro Sánchez. Ambos dirigentes internacionales son señalados por haber promovido de manera sistemática una campaña anti-Argentina antes, durante y después del Mundial.
En lo relativo al accionar de Zohran Mamdani, el dirigente caracterizado como comunista y musulmán radical ha mantenido agravios directos hacia el país. En sus intervenciones públicas, Zohran Mamdani atacó frontalmente a la Argentina al aseverar que la Selección Nacional le había "robado" el partido a Egipto en los cuartos de final. Asimismo, diversos sectores advierten que este dirigente busca instaurar una agenda islámica contraria a la tradición nacional.
Por su parte, el presidente español Pedro Sánchez, señalado por hechos de corrupción y máximo referente de la Internacional Socialista, sostiene una feroz campaña de odio contra la Argentina y el presidente Javier Milei desde antes de su llegada al poder.
Axel Kicillof y Zohran Mamdani
Las maniobras de la administración de Pedro Sánchez incluyeron acusaciones infundadas de "odio", "racismo" y difamaciones graves de "drogadicción", reproduciendo los mismos esquemas de desinformación aplicados contra la nación.
Finalmente, en el desarrollo interno del encuentro, Axel Kicillof arremetió contra la gestión libertaria buscando deslegitimar los avances económicos e insistiendo ante la tribuna progresista en que "no solo no hay un milagro, sino que estamos sufriendo una verdadera catástrofe".
Para argumentar su posición opuesta al Gobierno Nacional, el gobernador kirchnerista expuso cuestionables cifras sobre la coyuntura, denunciando la pérdida de "prácticamente 500.000 puestos de trabajo registrados", el cierre de 30.000 empresas y la caída de ingresos. A su vez, tras destacar que la provincia alberga al 40% de la población nacional y el 50% de la industria, Axel Kicillof enfatizó que el presidente Javier Milei gobierna en las "antípodas" del proyecto kirchnerista.