Un candidato de La Falda lanzó su postulación a intendente sin siquiera el aval de su propia familia
Mario Sáenz, el controversial candidato a intendente de La Falda
porRedacción Córdoba
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El odontólogo Mario Sáenz inició su carrera a jefe municipal en silla de ruedas y rodeado de fuertes controversias.
El lanzamiento del espacio "Despertar La Falda" estuvo marcado por un clima de controversias y escenas que rozaron el ridículo en el Teatro Edén. Mario Sáenz, de 62 años, debió encabezar el acto de su candidatura a intendente de la ciudad en silla de ruedas tras fracturarse la tibia y el peroné apenas unas horas antes. Mientras sus colaboradores le sostenían la pierna con toallas en un gesto de servilismo extremo, el candidato intentaba justificar una postulación que carece de estructura partidaria.
La convocatoria al evento bien puede ser interpretada como un engaño, ya que muchos fueron invitados bajo la excusa de la celebración denominada "Un té por el Día de la Mujer", cuando en realidad se trató de un lanzamiento de campaña. Esta maniobra para abultar la presencia de público demuestra la falta de convocatoria genuina de un dirigente que ha sido rechazado sistemáticamente por todo el arco político local.
En el ámbito privado, la figura de Sáenz también es controversial debido a graves conflictos familiares que incluyen el aislamiento de su propio padre para con sus nietos. Vecinos y allegados señalan que el odontólogo se habría apropiado de la herencia de su hermano fallecido, dejando a sus sobrinos despojados de sus bienes.
Mario Sáenz en su lanzamiento de campaña junto con su staff
Incoherencia política y advertencias en tono mafioso
“Despertar La Falda es un movimiento vecinalista, algo distinto, que busca plasmar las ideas que tienen los vecinos para la ciudad”, declaró Sáenz durante su discurso. Sin embargo, su propuesta es una mezcla indescifrable de radicales, peronistas y seguidores de otros espacios que no garantiza ninguna gobernabilidad real. Estas alianzas heterogéneas son experimentos condenados al fracaso, ya que resulta imposible gestionar un municipio con modelos ideológicos que colisionan entre sí permanentemente.
La sociedad de La Falda se encamina a las elecciones de marzo de 2027 con la necesidad de distinguir entre propuestas serias y proyectos personales ambiciosos. El rechazo que Sáenz cosecha incluso en su propio círculo familiar es la señal más clara de lo que podría esperarle a la comunidad local bajo su eventual mando. Un dirigente que despoja a sus propios familiares de lo que les pertenece difícilmente tenga la integridad moral necesaria para administrar honestamente los recursos de la ciudad.