La causa por la muerte de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años que generó una fuerte conmoción en Comodoro Rivadavia, atraviesa un insólito cambio significativo tras la presentación de nuevos informes periciales ante la Justicia de Chubut.
Luego de semanas en las que la investigación estuvo enfocada en un posible homicidio vinculado a maltrato físico, unos "estudios" presentados recientemente indican que el fallecimiento habría sido consecuencia de una neumonía bilateral.
Este nuevo escenario contradice la hipótesis inicial sostenida por la fiscalía, que se apoyaba en un informe preliminar de autopsia donde se señalaba que el menor presentaba más de 20 lesiones internas en la cabeza.
Ángel López y su madre biológica.
A partir de ese elemento, la Justicia dictó la prisión preventiva para Mariela Altamirano, madre biológica del niño, y su pareja, Maicol González, quienes continúan detenidos.
Según trascendió, los estudios complementarios de tipo histopatológico concluyeron que la muerte no fue producto de un traumatismo cerebral provocado por terceros, sino de una "infección respiratoria aguda" que no recibió tratamiento a tiempo.
Este giro modifica de manera sustancial el encuadre del caso, que originalmente apuntaba a un “homicidio agravado por el vínculo” en el caso de la madre, junto con una presunta participación activa del padrastro en las agresiones.
A partir de estos nuevos resultados, la defensa de los imputados anticipó que solicitará su liberación, bajo el argumento de que no existió intención de matar ni agresiones físicas directas que provocaran el fallecimiento del menor.
Ángel López.
La respuesta de la familia
Esta nueva línea de investigación generó una fuerte polémica y un gran rechazo por parte del entorno que crió al niño durante sus primeros años. Luis López, padre del menor, y Lorena Andrade, su “mamá de corazón”, cuestionan la conclusión de los peritajes y sostienen que el niño fue víctima de violencia.
“Ángel no tenía ninguna enfermedad. A Ángel lo asesinaron y eso se sabe”, expresó Andrade en declaraciones recientes, reflejando el dolor y la firme postura de la familia.
Desde el comienzo del caso se confirmó, con pruebas, que el niño presentaba signos evidentes de maltrato desde que había sido revinculado con su madre biológica, decisión que se había tomado meses atrás por orden de la Justicia, en un repudiable fallo impulsado por una psicóloga feminista.
La controversia crece a medida que avanza la causa, con una investigación que cambió de rumbo pero en donde existen numerosas pruebas sobre que la muerte de Ángel no puede explicarse por causas naturales.