El Gobierno nacional dio otro paso en la modernización del sistema de control e importación de alimentos, cumpliendo objetivos trazados por la gestión del ministro de Salud, Mario Lugones. Con el Decreto 790/2025, se actualiza una norma vigente desde 1992 y se consolida un esquema más ágil, eficiente y alineado con los estándares internacionales.
La medida se enmarca en la política de modernización y desburocratización del Estado. Según fuentes oficiales, el nuevo régimen permitirá un ahorro anual estimado en 40 millones de dólares al reducir aranceles y eliminar superposiciones. El ministro Lugones destacó que la reforma “fortalece la seguridad alimentaria y garantiza controles más trazables y eficientes”.
El decreto sustituye trece artículos del antiguo Decreto 1812/92 y amplía el listado de países de alta vigilancia sanitaria. Entre ellos, se incluyen Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón y Australia, además de naciones vinculadas por tratados de integración económica.

Estado más moderno, controles más eficaces
La actualización también deroga disposiciones obsoletas que frenaban la gestión administrativa y generaban redundancias. La ANMAT, a través del Instituto Nacional de Alimentos (INAL), asume un rol central en el registro y autorización de alimentos importados. El SENASA, en tanto, mantiene sus competencias en materia agroalimentaria.
La interoperabilidad con la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) reducirá los plazos de inspección y liberación de mercaderías. Este avance optimiza la relación entre el sector privado y el Estado, garantizando mayor previsibilidad y menor carga regulatoria.










