La Justicia, otra vez en deuda
El fallo se dictó en un juicio abreviado con acuerdo entre fiscalía y defensa, sin posibilidad de revisión judicial. El vocal Ángel Andreu dejó en claro que no podía modificar la pena pactada entre las partes. Díaz incluso pidió expresamente no ser inhabilitado para ejercer cargos públicos, y así fue resuelto.
Las víctimas estaban asistidas por el abogado Pablo Olmos, quien explicó que no se opusieron por agotamiento. El proceso penal duró más de dos décadas con períodos de estancamiento y riesgo de prescripción. Díaz se negó a someterse a pericias psicológicas durante toda la investigación judicial.












