Camuflado en las boletas de agua de todos los cordobeses, la Municipalidad recauda un "aporte" obligatorio del 16% mensual. Ese porcentaje se calcula sobre la base imponible del servicio, aplicándose de forma automática en cada factura emitida por Aguas Cordobesas.
El recargo, avalado por el artículo 93 bis del Código Tributario, expone una vez más la voracidad fiscal de los municipios del país. Esta "contribución", creada por ordenanza municipal, fue aprobada por el Concejo Deliberante de Córdoba en diciembre de 2023. Con ella se impone una tasa encubierta que sigue sacando plata del bolsillo a los vecinos de la capital cordobesa.
Evidencia del recargo
A continuación, se muestran dos ejemplos concretos del impacto de esta contribución en la facturación mensual de los usuarios. En un caso publicado en redes, el servicio costó $23.971 y el CFIS fue de $3.835, totalizando $34.086 con IVA e IIBB. En otro ejemplo, la base imponible era de $11.094, el CFIS de $1.775 y el total final fue de $15.775, también con otros impuestos incluidos.

Régimen de transparencia fiscal
El gobierno nacional rechazó estas tasas en boletas de servicios, tal como quedó ratificado en la Resolución 267/2024. Esa norma, emitida por la Secretaría de Industria y Comercio, prohíbe cargos ajenos a la prestación en servicios esenciales. La medida busca proteger al consumidor y frenar la incorporación de tributos por fuera del régimen nacional.
Con esa premisa, se buscaba evitar la inclusión de recargos que no corresponden al servicio. Esta defensa al consumidor era frente al intento de vulnerar su libertad de acción forzándolos a pagar montos adicionales por servicios esenciales.











