La Legislatura de Córdoba aprobó un proyecto para rechazar los cambios implementados por el Gobierno nacional en el INTI. Lo hizo en bloque, con apoyo de sectores peronistas, socialistas, radicales y de izquierda. Una rareza política que, sin embargo, revela mucho más de lo que aparenta.
Lo curioso no es solo la unanimidad, sino el objetivo de la queja: una medida administrativa nacional. El Gobierno decidió reorganizar el INTI para hacerlo más eficiente y dependiente de la Secretaría de Industria. Pero desde Córdoba, los legisladores acusan “avasallamiento” y “centralismo”.
Lo llamativo es una Legislatura que no ha reducido un solo gasto superfluo y critica al Ejecutivo por intentar ordenar la estructura del Estado nacional. Sobran asesores, cargos políticos y estructuras duplicadas en el organigrama provincial. Pero eso no parece generar ninguna resolución de repudio.













