El Departamento de Justicia estadounidense está considerando poner fin a los dos casos federales pendientes contra el expresidente y presidente electo Donald Trump.
Estos casos, relacionados con el asalto al Capitolio de 2021 y el supuesto manejo indebido de documentos oficiales, podrían resolverse antes de su asunción.
Esta medida buscaría respetar la política de evitar procesamientos a presidentes en ejercicio, garantizando un inicio de mandato sin obstáculos legales.
Diferencias en el enfoque de los fiscales
La posible suspensión de los casos federales iría en contra de la postura del fiscal especial Jack Smith, quien ha impulsado con fuerza los procesos judiciales contra Trump. Sin embargo, Trump ha manifestado su intención de destituir a Smith al asumir la presidencia en enero.
Actualmente, la decisión de proceder o no en estos casos federales recae en Smith, quien aún no ha definido una postura definitiva, especialmente considerando que cualquier imputación podría quedar inactiva hasta el final del nuevo mandato de Trump en 2029.
Casos federales y locales en curso
Donald Trump enfrenta cuatro juicios penales en paralelo: dos en cortes federales y dos en cortes locales. A pesar de las acusaciones, su equipo legal ha buscado postergar las audiencias, con el objetivo de evitar distracciones en su retorno a la presidencia.








