Diego Valenzuela, intendente del municipio de Tres de Febrero, fue entrevistado por La Derecha Diario en un extenso diálogo que abarcó temas clave de la agenda política y económica actual en Argentina.
Valenzuela, con una gestión destacada por su enfoque en la baja de impuestos y la promoción del desarrollo privado, comparte su visión de cómo los municipios pueden ser motores de crecimiento al reducir la carga tributaria y simplificar procesos para los ciudadanos y las empresas. Este posicionamiento no solo define su gestión, sino que también lo coloca como un referente dentro de los debates sobre el rol del Estado en el desarrollo económico.
El intendente también aborda su relación con Javier Milei, actual presidente y excompañero de estudios, reflexionando sobre sus puntos de coincidencia y diferencias ideológicas. Destaca cómo las decisiones de su gestión resuenan con las políticas libertarias de Milei, aunque aclara que sus convicciones no son recientes ni oportunistas. Valenzuela, además, analiza la interna de Juntos por el Cambio, el papel de Patricia Bullrich en el nuevo gobierno, y las tensiones dentro del PRO, subrayando la necesidad de unidad para enfrentar al kirchnerismo en futuros comicios.
Otros temas tratados incluyen el manejo de la educación por parte de la provincia de Buenos Aires, sus críticas al "paternalismo estatal" y las tensiones ideológicas en la currícula escolar, así como su evaluación del rumbo económico e internacional del gobierno de Milei. A lo largo de la charla, Valenzuela demuestra su compromiso con una gestión transparente y eficiente, que prioriza el desarrollo económico local y la competitividad territorial.
La entrevista completa a Diego Valenzuela
Carelli: Para comenzar, queríamos hablar sobre un contexto en el que la provincia de Buenos Aires sube los impuestos, muchos municipios suben los impuestos, y tenemos una particularidad: no son muchos los distritos que los mantienen o los bajan. ¿Cómo es eso posible en Tres de Febrero?
Valenzuela: Bueno, primero es una convicción, no es un cálculo político, es algo que creo que hay que hacer. Creo en la curva de Laffer, creo que menos impuestos es más trabajo. Los impuestos, con lo altos que son en Argentina —tenemos más de 150 entre los tres niveles—, terminan afectando negativamente al empleo. Alguien que quiere elaborar, producir, un comerciante o una pyme necesita incentivos para trabajar. Pero si entre trabas, regulaciones e impuestos altos se agobia tanto a la gente que no tiene incentivos, ¿qué hace? Cierra; no le conviene.
Creo que los tres niveles del Estado tienen que trabajar para reducir la carga tributaria. A veces esto no ocurre, y muchos, aprovechándose del momento económico del país, se escudan en la falta de obra pública y lo reemplazan con nuevos impuestos. Ustedes saben que un impuesto que empieza, queda. Y ese es otro engaño y una gran problemática en Argentina, porque al final terminamos con una maraña impositiva que complica la vida a los contribuyentes y a las empresas.
Soy intendente desde 2015, y vengo trabajando en ajustar el gasto público, reducir el organigrama y evitar enamorarme de este. Un municipio debe limitarse a lo esencial: iluminar, recoger la basura, atender la salud, pero no inventar cosas nuevas constantemente. Tengo pocos empleados; mi gasto en salarios ronda el 30-32% del presupuesto. Si ese porcentaje fuera mayor, no podría bajar impuestos ni invertir en otras áreas.
Esta es una convicción que decidí militar, en términos políticos. En lugar de guardármelo y ser corporativo, salí a hablar de la competencia tributaria: habilitaciones gratis, tasas de seguridad e higiene bajas, y rechazo a la tasa vial —esa locura de cargar un 2% al combustible—. Lo digo con nombres y apellidos, se enoje quien se enoje, porque creo que beneficia al trabajo, a la inversión y al desarrollo. Soy un convencido de que el desarrollo no lo genera el Estado.
El Estado debe proveer ciertos bienes públicos, pero no todos. El nacional debe garantizar defensa, seguridad, justicia, diplomacia; el municipal, alumbrado, limpieza, y algunas otras cosas. Si el gasto público crece sin límite, inevitablemente surgen nuevos impuestos que afectan al sector privado.
Ares: ¿Y estas medidas ya trajeron inversiones o creés que tomarán más tiempo en mostrar resultados?
Valenzuela: Todo es un proceso, pero sí, hemos tenido resultados. Por ejemplo, tenemos 2.200 habilitaciones gratis. No sé si esos negocios hubieran abierto sin esta ayuda. Hemos facilitado la apertura al eliminar trabas, digitalizar procesos y permitir habilitaciones casi online. No somos el Estado que molesta con trámites interminables. Esto fomenta tanto la apertura de negocios como la formalización de otros que operaban en negro.
También hay empresas que se instalan en Tres de Febrero porque comparan: tasas más bajas, calles iluminadas, y un trato transparente. Se acabó el "currito" de inspectores que pedían coimas. Eso, acá, ya no pasa.
Carelli: Cambiando de tema, recientemente hubo un escándalo en la provincia de Buenos Aires relacionado con materiales didácticos con contenido inapropiado para adolescentes y niños. ¿Qué opinión te merece, considerando que la educación es responsabilidad provincial pero también te toca en tu distrito?

Valenzuela: No me gusta que se maneje la educación con falsos ideologismos, como si fuera una batalla cultural. Creo en la libertad, pero incluir libros con contenido inapropiado en la currícula escolar es un error. Esto choca contra los valores de muchas familias. Los chicos necesitan aprender habilidades esenciales: comprensión de textos, lectura, escritura, y conocimientos útiles para su vida.
Lamentablemente, los municipios no podemos intervenir en temas pedagógicos porque la responsabilidad primaria es provincial. Aun así, no dudo en entrar a las escuelas de mi distrito para hablar de trabajo y valores, aunque moleste al kirchnerismo.
Ares: Ahora, yendo al tema electoral, ¿ves posible una confluencia entre Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza?
Valenzuela: No solo creo que debe haberla, sino que ya está en marcha. Comenzó con el apoyo de Patricia Bullrich a Milei en el balotaje. Muchos votantes de Juntos ahora respaldan al gobierno. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, fuimos divididos y perdimos intendencias importantes. Si logramos unirnos programáticamente, podremos recuperar la provincia y fortalecer el cambio nacional.
Tenemos el Pro Libertad, ya estamos en ese camino, hemos unificado los bloques en la provincia de Buenos Aires, los del grupo nuestro, de Patricia, y los de La Libertad Avanza, con Agustín Romo, presidente de uno, y Charlie Curestis de otro, estamos trabajando bien, estamos mirando el territorio en conjunto, con Sebastián Pareja, con su equipo, y empezando a profundizar una relación que para mí termina en trabajar juntos en lo electoral el año que viene.

Carelli: Ahora, hablabas de una interna, que fue una interna pública, abierta. Hay otra interna que también es manifiesta y que vos, en cierta medida, recién estabas aduciendo. Esa interna tiene que ver con la postura de Macri y la postura de Patricia Bullrich. Tal vez hoy esas son las dos posturas que están vigentes en el PRO. ¿Cómo se están articulando? ¿En qué estado está esa situación? Y, llevándolo a tu análisis que hiciste recién, ¿cómo pueden allanarse al próximo 2025?
Valenzuela: Bueno, desde ya no depende de nosotros, porque la nuestra es una decisión tomada, como les explicaba recién. Como Patricia lo explica muchas veces, a ella le duele que una parte del PRO diga "sí, pero", o busque el pelo en el huevo, o que no haya cumplido el acuerdo de que la asamblea del partido la conducía Patricia, que era el pacto para lograr la unidad de todos los sectores. Pero ella no se va a distraer, y yo adhiero a esto en lo partidario, porque primero está el país. Nosotros no estamos en una discusión partidaria, estamos en una discusión para cambiar la Argentina y la provincia.

Entonces ella se siente muy cómoda haciendo lo que está haciendo: trabajando con el presidente, aportando desde ahí. Creo que, como dijo Javier, viste que hay términos de halcones y talibanes. ¿Qué diferencia hay entre un halcón y un talibán? El talibán es un halcón con votos. Ahí entran Milei y Patricia, que han logrado consolidar un momento de cambio con aportes en lo económico, en el control de la calle, en tranquilizar Rosario. Me parece que es un activo muy grande de este gobierno, que no debe ser visto como algo de un partido o del otro. Espero que todo el PRO, todos los amigos que han trabajado siempre con nosotros y que están junto a Mauricio, más tarde o más temprano estemos todos en el mismo equipo.
Carelli: Pero hoy, ¿en qué estado de situación está la relación entre Patricia y Macri?












