Una multitudinaria manifestación tuvo lugar frente a la Municipalidad de La Plata, donde cientos de personas se congregaron para exigir justicia por el brutal asesinato de Kim Gómez, una niña de 7 años que fue asesinada por dos delincuentes, también menores de edad, mientras robaban un auto.
La protesta culminó con serios daños en la sede del gobierno kirchnerista local. Además, la indignación y el enojo contra el gobernador Axel Kicillof y el intendente Julio Alak se hizo sentir en toda la ciudad.
Tras conocerse la noticia del crimen que conmocionó a la sociedad y los estremecedores resultados de la autopsia, que ya fueron incorporados a la causa por la Policía Científica, una gran cantidad de platenses decidió acompañar al padre y a su familia en el entierro.

Luego, la movilización se trasladó hasta la Plaza Moreno, epicentro de la ciudad, donde se exigió justicia y mayores medidas de seguridad frente a un territorio completamente liberado a los delincuentes.
Durante la protesta en la Municipalidad se vivieron momentos de extrema tensión debido a la justificada furia de los manifestantes, quienes denuncian la falta de respuestas ante el creciente problema de la inseguridad que, frente a la inacción del gobierno kirchnerista, todos los días se cobra una nueva víctima.









