Por primera vez en la historia judicial de Córdoba se abrirá un proceso de destitución múltiple contra tres fiscales provinciales. El Jurado de Enjuiciamiento tratará el martes próximo el caso de Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, quienes investigaron el crimen de Nora Dalmasso. La medida fue confirmada por fuentes del organismo y marca un precedente en materia de control institucional.
El jury examinará el presunto mal desempeño de los fiscales en una investigación que, tras 19 años, aún no logró identificar al responsable del homicidio. Las irregularidades señaladas apuntan a la falta de profundidad en la prueba genética y a la omisión de investigar a un sospechoso clave. La decisión llega tras años de reclamos de la familia de la víctima y cuestionamientos a la actuación del Ministerio Público.
El caso se centra en el riesgo de impunidad del crimen ocurrido en 2006, que derivó en múltiples hipótesis y acusaciones fallidas. El proceso judicial se caracterizó por contradicciones, cambios de fiscales y falta de una línea investigativa firme. Ahora, los tres funcionarios deberán responder ante el Jurado por su desempeño en uno de los casos más emblemáticos de Córdoba.

Una causa marcada por errores y omisiones
La investigación por el crimen de Nora Dalmasso atravesó 16 años sin resultados concretos. Tras la absolución del viudo, Marcelo Macarrón, surgió una nueva prueba genética que vinculó al parquetista Roberto Bárzola. El fiscal Pablo Jávega lo imputó, pero la Cámara 2ª del Crimen lo sobreseyó por prescripción.
Según el expediente, los tres fiscales investigados desestimaron en 2007 una sugerencia de peritos privados para analizar la participación de Bárzola y su jefe. A pesar de que el ADN hallado en la bata y en el cuerpo de la víctima coincidía con ese perfil, no se avanzó en su citación. Esta omisión es ahora el eje del juicio político que se avecina.










