A lo largo de este año, la condenada por corrupción mantuvo comunicación con dirigentes de distintos espacios del peronismo, en particular con referentes partidarios, legislativos y territoriales. Su actividad política, sin embargo, quedó condicionada por el cumplimiento de la condena y las restricciones judiciales vigentes.
En paralelo, distintos sectores políticos realizaron actividades públicas vinculadas a su situación judicial, incluyendo reuniones partidarias y convocatorias en la vía pública. Para el próximo 20 de junio está prevista una movilización con concentración en Parque Lezama y posterior desplazamiento hacia el domicilio donde cumple la detención.
Además, tras la inhabilitación perpetua, el peronismo quedó profundamente dividido en dos posturas sobre su conducción política. Mientras el kirchnerismo insiste en que ella debe seguir siendo la única líder del espacio, otros sectores impulsan una supuesta "renovación".
En este contexto, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, busca posicionarse como el principal referente del espacio, con una nueva conducción y construir un frente opositor de cara a 2027, lo cual ha provocado fuertes roces con el cristinismo duro.
A un año del fallo definitivo, la situación judicial de Cristina Kirchner continúa marcada por el cumplimiento de la condena bajo modalidad domiciliaria, la actividad política centralizada en su situación y una fuerte interna por el futuro de la conducción del partido.