En las últimas horas, la Inspección General de Justicia (IGJ) avanzó con el análisis de las cuentas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y dejó caer una contundente advertencia. Si bien el organismo no recomendó por ahora la designación de un veedor oficial, fuentes vinculadas al proceso indicaron que la documentación presentada por la entidad que preside el nefasto Claudio "Chiqui" Tapia fue considerada incompleta y podría ser objeto de nuevos requerimientos.
Según trascendió, la AFA entregó balances y estados contables correspondientes al período 2017-2024. Aunque desde la entidad revisaron los números, el principal cuestionamiento apunta a la falta de detalle en varias partidas. En especial, se observaron gastos relacionados con la logística de la Selección Argentina que figuran de manera global, sin un desglose preciso sobre el destino de los fondos. "Se informó cuánto se gastó, pero no en qué se gastó", resumieron desde el entorno del análisis.
Uno de los puntos más sensibles del expediente es la ausencia total de información sobre la Universidad de la AFA (UNAFA). Según diversas fuentes, la entidad no habría aportado datos sobre su funcionamiento ni sobre el destino de los fondos destinados a ese proyecto, pese a una intimación formal del organismo de control. El plazo para presentar esa documentación vencía el martes 20 de enero y su incumplimiento podría agravar la situación.












