En medio de una semana parlamentaria marcada por el rechazo a varios decretos clave del Ejecutivo, el Senado de la Nación desató un nuevo escándalo al aprobar un aumento que llevará los sueldos de los legisladores nacionales a más de $10,2 millones brutos mensuales a partir de noviembre. La decisión generó un inmediato repudio por parte del presidente Javier Milei, quien volvió a cargar contra lo que denomina “la casta política” por actuar de espaldas al pueblo.
A través de su cuenta oficial en X, Milei expresó con dureza: “El mismo día que los honorables senadores votan leyes para destruir el programa económico que van a empobrecer a los argentinos se vuelven a aumentar el sueldo una vez más, como han hecho a lo largo de todo el año, escupiendo en la cara de los argentinos que tanto esfuerzo han hecho para salir adelante. Una vergüenza que esperemos que en octubre se va a terminar”.

El mensaje fue publicado poco después de conocerse el nuevo acuerdo salarial firmado para los trabajadores del Congreso, cuyo impacto repercute directamente en los ingresos de los legisladores. Según el esquema vigente, aprobado en abril de 2024 sin debate público, la dieta se compone de 2.500 módulos básicos, 1.000 por gastos de representación y 500 adicionales por desarraigo, este último cobrado por todos los senadores salvo cuatro. Desde entonces, los salarios de los legisladores quedaron atados a las paritarias de los empleados del Congreso.
A ello se suma una dieta adicional anual para compensar el aguinaldo, lo que eleva el total a trece pagos por año. Si bien en 2023 se había dispuesto el congelamiento de haberes hasta marzo de 2024, desde abril se retomó la actualización automática.










