El fallo representa un nuevo golpe político para Villarruel. El rol clave de Matías Cúneo Libarona.
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La Justicia Federal resolvió archivar la denuncia penal presentada por la vicepresidente Victoria Villarruel contra el periodista Javier Negre, al considerar que los hechos denunciados no constituyen delito alguno, en un fuerte revés judicial para la titular del Senado tras su intento de judicializar sus diferencias políticas con el director de La Derecha Diario.
La resolución fue dictada por el juez federal Sebastián Casanello, quien concluyó que las publicaciones y declaraciones cuestionadas por Villarruel carecen de relevancia penal y no configuran intimidación pública, atentado contra el orden democrático ni ninguna otra figura delictiva.
Sin embargo, pese al archivo de la causa, la defensa de Negre —encabezada por Mariano Cúneo Libarona, abogado de Javier Negre y también representante legal de otras figuras de alto perfil como Luis Caputo, Santiago Bausili, Lionel Messi y Pollack— apeló la resolución con el objetivo de obtener el sobreseimiento formal del periodista y cerrar definitivamente el expediente.
La Justicia demolió la denuncia impulsada por Villarruel
La causa se había iniciado luego de que Villarruel denunciara penalmente a Negre por publicaciones en redes sociales donde el periodista la calificó como “traidora” y “golpista”, además de acusarla de conspirar políticamente contra el presidente Javier Milei.
No obstante, tras analizar el caso, tanto la Fiscalía Federal N° 9 como el juez Casanello coincidieron en que las declaraciones denunciadas no poseen entidad suficiente para configurar delito y están muy lejos de encuadrar en figuras penales tan graves como las invocadas por la vicepresidente.
En su fallo, el magistrado sostuvo que los dichos de Negre no generaron temor público, no alteraron la paz social y no tuvieron capacidad alguna de afectar el funcionamiento institucional del país.
Cúneo Libarona sostuvo que la denuncia de Villarruel “nunca tuvo sustento”
En diálogo con este medio, Mariano Cúneo Libarona, aseguró que la decisión de la Justicia de archivar la causa ratifica plenamente la postura que sostuvo la defensa desde el inicio del expediente. Según explicó, tanto la fiscalía como su estudio coincidieron en que los hechos denunciados por la vicepresidente “no constituyen delito” y que las conductas atribuidas al periodista no encuadran en ninguna figura penal.
“El dictamen fiscal está absolutamente en sintonía y coherencia con el pedido de sobreseimiento que impulsó la defensa, en punto a que los hechos descriptos por la vicepresidente no constituyen delito. La fiscalía, al igual que nosotros, entendió que los comportamientos atribuidos al señor Negre no pueden penalizarse porque no encuadran en ningún delito. Por tanto, queda claro que nunca tuvo sustento la denuncia presentada por la Dra. Villarruel”, afirmó el letrado, quien además recordó que la vicepresidente conserva el derecho constitucional de apelar cualquier resolución que considere agraviante, en el marco de la garantía de doble instancia prevista por la legislación argentina y los tratados internacionales en materia penal.
Cúneo Libarona apeló para que Negre sea sobreseído
Aunque el juez resolvió archivar el expediente, rechazó dictar el sobreseimiento solicitado por la defensa debido a una cuestión técnica procesal: argumentó que nunca existió una imputación formal contra Negre, por lo que no correspondía emitir ese pronunciamiento en esta etapa.
Ante ello, la defensa apeló la decisión con el objetivo de que la Cámara revise el fallo y avance hacia un sobreseimiento definitivo que impida cualquier futura reapertura del caso.
Otro revés político para Villarruel
El fallo representa un nuevo golpe político para Villarruel, quien intentó llevar al plano judicial una disputa política y mediática que la Justicia consideró completamente ajena al ámbito penal.
Además, el tribunal rechazó profundizar otras líneas de investigación impulsadas en el expediente, como pedidos de análisis patrimonial o financiero sobre Negre, al remarcar que dichas medidas resultaban inconducentes una vez descartada la existencia de delito.
De esta manera, la ofensiva judicial impulsada por la vicepresidente terminó completamente desarticulada en tribunales, mientras la defensa del periodista ahora busca que la Cámara transforme el archivo en un sobreseimiento definitivo.