El exfuncionario del kirchnerismo fue beneficiado con el arresto domiciliario pese a su condena de 4 años de prisión por la tragedia de Tragedia de Once y causas por enriquecimiento ilícito vinculadas al período 2003-2015.
La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los magistrados Mariano Hernán Borinsky, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci, autorizó el traslado del exministro de Planificación Federal hacia su mansión de Zárate. Bajo el amparo de un supuesto estado de salud "delicado", el hombre que manejó las cajas más millonarias durante los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2015 abandonará el penal de Ezeiza.
El juez del Tribunal Oral Federal 4, Ricardo Ángel Basílico, fue el encargado de operativizar hoy mismo este beneficio para el corrupto exministro de Obras Públicas de Cristina Kirchner. Según la resolución, a pesar de los delitos cometidos, Julio Miguel De Vido será monitoreado mediante la imposición del dispositivo de tobillera electrónica y control, además de mantener la prohibición de salida del país.
Esta decisión judicial se fundamenta en un cuadro clínico de un hombre de 76 años que, según los peritajes, no puede ser atendido adecuadamente tras las rejas. El informe del Cuerpo Médico Forense fue lapidario al advertir que “si no se cumplía total o parcialmente con las exigencias señaladas, el entorno carcelario se consideraría un lugar inadecuado para el alojamiento del mencionado, incrementando el riesgo de descompensaciones y de la aparición de trastornos irreparables para su salud”.
Entre los detalles médicos que facilitaron esta salida se encuentran:
Antecedentes de ACV y un infarto agudo de miocardio sufrido el pasado 1 de abril de este año, que derivó en una angioplastia con implante de stent.
El expediente detalla que el ex jerarca requiere tratamiento permanente con anticoagulantes (apixaban) y antiarrítmicos (amiodarona), además de una infraestructura sanitaria de la que supuestamente la cárcel carece para un “paciente de alto riesgo cardiovascular”.
Tragedia de Once
Sin embargo, para el pueblo argentino, estos achaques no borran la responsabilidad penal por el saqueo del Estado. De Vido cumple una condena de 4 años de prisión e inhabilitación especial perpetua por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública en el marco de la “Tragedia de Once 2”, aquel fatídico suceso de febrero de 2012 donde la desidia estatal provocó la muerte de 52 personas. Cabe destacar que, de acuerdo con información, esta condena también abarca delitos de enriquecimiento ilícito cometidos durante la década saqueada kirchnerista.
Aunque la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme su condena en noviembre pasado, la justicia vuelve a ser esquiva con el cumplimiento efectivo de la pena en cárcel común. Mientras el exministro se refugia en su propiedad de Zárate, aún debe responder en juicios como la causa Cuadernos, donde se analiza el pago de sobornos millonarios en la obra pública. Frente a este panorama, la determinación del gobierno de Milei de reformar el sistema y terminar con la impunidad de los corruptos se vuelve más necesaria que nunca.