Matías Gvozdenovich impulsa la suspensión del encuentro y advierte acerca de riesgos médicos y uso indebido de recursos públicos
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Matías Gvozdenovich pidió suspender el Congreso de Niñeces Trans en la Universidad Provincial, advirtiendo que el Estado no debe inducir a menores a decisiones irreversibles. Señaló que el evento no representa el interés general y muestra un sesgo ideológico que ignora principios constitucionales y compromisos internacionales de protección infantil. Aclaró que debatir identidades es válido, pero nunca bajo esquemas que puedan vulnerar derechos de los niños ni exponerlos a riesgos físicos o psicológicos injustificados.
Planteó que la Provincia debe priorizar los derechos de niños y no financiar actividades que puedan promover intervenciones hormonales o quirúrgicas sin consenso científico ni madurez biológica. Gvozdenovich recordó que organismos pediátricos y especialistas a nivel internacional plantean la necesidad de cautela extrema en tratamientos invasivos para menores, particularmente cuando pueden generar efectos irreversibles en su desarrollo. Remarcó que la infancia no puede ser terreno de experimentación ni disputa ideológica, sino un ámbito que exige normas firmes y principios universales de resguardo.
Además, expresó apoyo a Gerardo Grosso, quien fue limitado judicialmente tras cuestionar estas iniciativas, y sostuvo que la libertad de expresión no debe restringirse al defender el interés superior del niño. Alertó que censurar voces críticas evidencia intolerancia en el debate y refuerza la necesidad de una discusión seria, abierta y sin presiones políticas ni activistas. “Debemos protegerlos, no ideologizarlos”, sostuvo, insistiendo en que el rol del Estado es prevenir daños, no habilitar prácticas controvertidas sobre menores.
El proyecto será tratado en los próximos días en la Legislatura provincial
Reclamos por protección a la infancia y uso responsable de recursos públicos
La iniciativa surge tras reclamos de asociaciones, padres y profesionales sobre encuentros donde se afirmó que menores pueden elegir intervenciones corporales complejas sin acompañamiento psicológico ni evidencia médica. Indicó que, lejos de priorizar contención emocional y vínculo familiar, esos espacios suelen impulsar una agenda de validación automática que minimiza riesgos innecesarios. Consideró que un enfoque responsable debe promover acompañamiento profesional, maduración natural y análisis gradual antes de decisiones que definen la vida de un menor
El legislador recordó que semanas atrás intentaron realizar un evento infantil sobre identidad sexoafectiva en Córdoba y fue frenado tras rechazo social, demostrando alerta pública ante agendas dirigidas a niños. En esa oportunidad, padres y organizaciones advirtieron que la infancia debe ser resguardada de contenidos que excedan su etapa evolutiva. Para Gvozdenovich, escuchar a las familias no es opcional, sino una obligación institucional cuando se trata de menores de edad.
El proyecto será tratado en los próximos días y anticipa un debate fuerte entre bloques con posiciones opuestas sobre el rol estatal en temas de identidad e infancia. La medida buscará que prevalecerán los principios constitucionales que exigen priorizar salud, integridad y bienestar emocional de los niños por encima de agendas ideológicas. La presentación busca sentar un precedente claro: el Estado no puede habilitar ni financiar actividades que expongan a menores a riesgos permanentes bajo la pretensión de progresismo o corrección política.