El gobierno de Estados Unidos ha endurecido su postura contra la corrupción y los abusos de poder en América Latina, prohibiendo el ingreso a su territorio de ex mandatarios y funcionarios señalados por prácticas antidemocráticas y desvío de fondos públicos.
Entre los nombres más destacados de la lista figuran la expresidente argentina Cristina Fernández de Kirchner y su ex ministro de Planificación, Julio De Vido, sancionados recientemente por la administración de Donald Trump en el marco de una estrategia para combatir la corrupción en la región.
Kirchner y De Vido se suman a una lista que incluye a figuras como el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro; el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega; y el ex líder cubano Raúl Castro, todos acusados de violaciones a los derechos humanos y de mantener regímenes autoritarios en sus países.

También aparecen el ex mandatario paraguayo Horacio Cartes, el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández y el ex presidente panameño Ricardo Martinelli, implicados en distintos casos de corrupción y lavado de dinero.









