La Asociación del Fútbol Argentino (AFA), presidida por el impresentable de Claudio "Chiqui" Tapia, no para de sumar polémicas. La Justicia federal puso bajo investigación un presunto desvío de al menos 50 millones de dólares vinculados a fondos generados por la actividad internacional de la Selección Argentina.
El expediente, a cargo del juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, con intervención de la fiscal Cecilia Incardona, busca determinar si parte de los ingresos obtenidos en el exterior nunca llegaron a su destino reglamentario: el fortalecimiento de los clubes locales.
Según surge de la causa, el dinero bajo sospecha fue transferido a través de cinco sociedades radicadas fuera del país que no registrarían una actividad económica clara que justifique los movimientos detectados. Las firmas señaladas son Velpasalt Global LLC (4.7 millones), Marmasch LLC (13.4 millones), Soagu Services LLC (10.8 millones), Dicetel (4.8 millones) y Velp LLC (3 millones).

En el centro de la investigación aparece TourProdEnter LLC, empresa vinculada al empresario Javier Faroni, que habría administrado y recaudado fondos internacionales de la AFA por un total cercano a los 260 millones de dólares. Esos ingresos provendrían de contratos por partidos amistosos de la Selección, acuerdos comerciales con Adidas y derechos asociados a la plataforma AFA Play. La fiscalía intenta establecer qué porcentaje de ese monto fue efectivamente transferido a la asociación y cuál habría quedado en el camino.
Como parte de las medidas de prueba, Armella ordenó al Banco Coinag un informe detallado sobre cuentas corrientes, cajas de ahorro, plazos fijos y extractos históricos vinculados a las sociedades mencionadas. Desde la entidad bancaria aclararon que "no forma parte de la causa" y aseguraron que sus operaciones se ajustan a las normativas del Banco Central y a la ley de prevención de lavado de activos, al tiempo que calificaron el requerimiento judicial como "normal".










