El 2 de julio de 1976 quedó marcado como uno de los días más oscuros en la historia de Argentina. Una bomba colocada por Montoneros en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, ubicada en la calle Moreno al 1400, causó 23 muertes y dejó a 110 personas heridas.
Este ataque se consolidó como el más letal perpetrado por una organización guerrillera en el país. Así relata Ceferino Reato, escritor de “Masacre en el comedor”, los hechos de aquel fatídico día.
Crónica del atentado más sanguinario de Montoneros
A la 1:20 p.m., una potente explosión sacudió el comedor de la Policía Federal. El sargento de guardia Óscar Domínguez notó un fogonazo azul eléctrico antes de que la onda expansiva destruyera el lugar.
La detonación fue tan violenta que arrasó con mesas, sillas y estructuras, dejando un escenario de caos y muerte. Policías como Domínguez, Víctor Flores, Hugo Biazzo y otros resultaron gravemente heridos, mientras que el oficial Héctor Alejandro Castro falleció tras ser alcanzado por una pata de metal lanzada por la metralla.

Masacre en el comedor: la planificación del ataque
El autor material del atentado fue José María Salgado, un agente infiltrado por Montoneros. Salgado ingresó al comedor con un maletín que contenía una bomba "Claymore" cargada con trotyl y bolas de acero. Tras almorzar, dejó el maletín bajo una mesa y abandonó el lugar minutos antes de la explosión.
El dispositivo estaba diseñado para maximizar el daño, convirtiendo fragmentos de mobiliario en proyectiles letales. Como resultado, muchas víctimas sufrieron mutilaciones graves, y algunas quedaron irreconocibles.









